Relatos Magar

Si eres lector o escritor, este es tu sitio: relatos, reseñas y artículos sobre literatura.

#PapáNoelVSReyesMagos, ¿quién ganará?

Cuatro son los valientes escritores que se han animado a participar, encontrando un hueco entre langostino y polvorón para sentarse a escribir una historia navideña diferente. Cuatro, como los protagonistas de este reto: Papá Noel y los tres Reyes Magos.

A decir verdad, mucho espíritu navideño no rebosan y se percibe cierto favoritismo por los Reyes Magos. Pero juzgad vosotros mismos…

1

Three Kings controlaban la zona este y algunas ciudades de la costa. The Dad, el norte y el oeste. Habían tenido duras escaramuzas y en los últimos años podía decirse que vivían una paz tensa. Los Duendes formaban el séquito de guerreros de The Dad y Los Pajes de Three Kings se habían vuelto cada vez más sanguinarios. Eligieron un astillero abandonado en el puerto de M., el interior de un buque mercante a medio construir.
–Aquí ya no se trata de si a los niños les gustas más tú o nosotros –dijo Baltasar–, sino de quién tiene más y mejores ametralladoras.
–Sé que tenéis el petróleo y las cosas os van bien, pero yo tampoco me chupo el dedo. Coca-Cola me paga una buena pasta y no consentirá que me saquéis del negocio. Yo también tengo muchos intereses en todo esto y si pensáis que voy a retirarme, no conocéis a este gordo, estúpidos monarcas de los cojones.
–Mira, Dad, te voy a partir la boca –dijo Gaspar.
–Calma a tu rubito, negro. No quiero joder la Navidad. Si esto no sale bien, los niños se quedan sin sus putos juguetes.
–No queremos que eso pase –dijo Melchor.
Hablaron durante unas horas. La cosa se puso un poco fea. Finalmente, decidieron mantener todo tal y como estaba.
A la mañana siguiente, The Dad gritó como nunca. Debajo de las sábanas, un bulto con cuernos y una luz roja moribunda. Había mucha sangre.
La verdadera guerra acababa de comenzar.

2

Hace mucho se realizó un inusitado juego de póquer entre Papá Noel y Los tres magos de Oriente. Mientras jugaban sus partidas el vino también corría por su mesa. Sucedió que Noel y Melchor llegaron empatados a la última partida. De más está decir que todos terminaron ebrios y lo cierto es que no disputaron la partida decisiva, o simplemente no recordaron haberla jugado y si lo hicieron tampoco recuerdan quien la ganó. Lo sé, porque yo estuve allí y que me hiervan en aceite si recuerdo cómo acabó aquello.
Al día siguiente optamos por una decisión salomónica: ambos habían igualado fuerzas; por tanto el fallo debía ser igual para todos. Desde entonces, los reyes van alternándose cada año para suplantar a Noel en su ardua tarea de Navidad, mientras este disfruta de tres años consecutivos de vacaciones en el eterno verano de Puerto Rico. Por eso solo cada año bisiesto el verdadero Papá Noel viaja por el mundo repartiendo felicidad a los niños. El resto del tiempo se le puede encontrar en las cálidas aguas tropicales, disfrutando de una sabrosa Piña Colada.
Estoy muy agradecido, porque también al negrito le han dado su valor. Yo soy Baltasar, el rey mago negro. Cada tercer año soy yo quien reparte dádivas a los niños el día de Navidad. Sí, cada tres años Papá Noel es negro. Así que no se sorprendan si ese día depiertan de madrugada y ven a un negrito vestido de rojo. Solo cumplo mi parte del acuerdo.

3

Santa Claus volvió a abrir la bolsa de papel y se amorró a la botella. Quedaban un par de tragos.
—Míralos, ahí están esos cabrones, jaleados, con sus vestidos relucientes, sus regalos y sus camellos tan… tan… —notaba la boca pastosa y cómo se le resistían las palabras—. Tan… camellos —balbuceó por fin.
La Cabalgata avanzaba, repartiendo alegría. Los niños admiraban a Sus Majestades boquiabiertos, y se les iluminaba el rostro cuando sus miradas se cruzaban.
Santa Claus asistía al espectáculo desde el destartalado banco de un parque cercano, donde dos palomas picoteaban alguna porquería mientras un escuálido gato las acechaba.
El hombre se miró las botas desgastadas y aquel ridículo traje rojo, repleto de lamparones, que vestía desde el día 25. Apestaba. Se rascó la barba, que le crecía canosa y desordenada, y se echó mano a la cabeza, donde todavía permanecía aquel maldito gorro. Lo agarró con desprecio y lo lanzó con desgana.
—A la mierda…
Las palomas amagaron con desplegar las alas, y en unos saltitos se plantaron junto al nuevo objeto que picotear. El gato avanzó unos pasos dubitativos.
Santa Claus levantó de nuevo la botella. Un sonoro eructo sentenció que había quedado vacía.
La ciudad seguía de fiesta. Él también había regalado sonrisas hacía pocos días, en aquel bonito trono del centro comercial.
Sacó la botella y se la quedó mirando.
—¡A tomar por culo! —gritó al lanzarla con poca energía.
Las palomas alzaron el vuelo, lo suficiente para escapar de las garras felinas.

4

Baltasar se quitó con cuidado la túnica y el turbante. Los dobló al lado del trineo rojo y miró alrededor. Alisó las esquinas de la ropa con cuidado, y cuando estuvo satisfecho acarició el trineo, meditabundo. Los renos se movieron, inquietos. Fijó la mirada inyectada en sangre en Papá Noel, que se encontraba atado a una silla, en ropa interior, con la cara hinchada y llena de sangre.
—Coge la ropa y el trineo —le dijo a Melchor sin apartar la cara de Papá Noel—. Nosotros nos encargamos del gordo.
Melchor dudó un momento, miró a Gaspar, que se encontraba sentado sobre el montón de regalos a medio envolver. Parecía nervioso, pero no encontró apoyo en el Rey Mago castaño. Luego miró a Papá Noel, con su pechera llena de sangre y a Baltasar, que sostenía un bate de beisbol con ambas manos, golpeando al aire para probarlo. Recogió la ropa roja tirada por el suelo y salió de la habitación para cambiarse.
—El mercado es nuestro —le susurró a Papá Noel—. Este es tu sello de jubilación.
Se separó unos pasos, agarró el bate con la mano derecha y levantó el puño izquierdo. Descargó un golpe seco sobre la nariz de Noel, que cayó como un peso muerto sobre su espalda. Baltasar sonrió para si, y luego, haciendo girar el bate en el aire y agarrándolo por el otro extremo, se lo tendió a Gaspar.
—¿Quieres hacer los honores?
—Será un placer —dijo quitándose con cuidado los guantes.

Estas son las cuatro historias que se enfrentan en el reto #PapáNoelVSReyesMagos. En vuestras manos está decidir quién será la ganadora. Elegid vuestra favorita, fijaos en el número que la encabeza  y votad por ella en el siguiente formulario:

También podéis votar en la página de Facebook de Relatos magar, en su respectiva galería de imágenes, dándole a “me gusta” en vuestra historia favorita.

El próximo 7 de enero se cerrarán las votaciones y se anunciará al ganador.

Y por si no nos leemos antes… ¡feliz 2016, queridos lectores!

 

Anuncios

20 comentarios el “#PapáNoelVSReyesMagos, ¿quién ganará?

  1. Benjamín Recacha García
    30 de diciembre de 2015

    ¡Un aplauso por los cuatro valientes! 😉 Ya he votado por mi favorito.
    Espero que tengas una entrada de año bastante más feliz que la del Santa Claus de los relatos…
    Un abrazo.

    Me gusta

    • Relatos Magar
      30 de diciembre de 2015

      Gracias por participar, Benjamín, sé que no son fechas fáciles para buscar un hueco.
      Te deseo un feliz 2016.
      P. D.Lo que le habéis hecho a Papá Noel no tiene nombre. 😛

      Un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

  2. Toni (Autotomía)
    30 de diciembre de 2015

    Me ha resultado muy difícil elegir uno. Me han gustado mucho todos, de verdad. Como te digo a través de Twitter, me gustaría sacar al ganador en la revista de febrero. Queda lejos de estas fiestas, pero me da igual. ¿Qué te parece? Un abrazo. 🙂

    Me gusta

    • Relatos Magar
      30 de diciembre de 2015

      Gracias por la propuesta. Si el ganador está de acuerdo, será perfecto. Un placer colaborar con tu revista, aunque sea de forma indirecta. 😉

      Un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

  3. lurda55
    30 de diciembre de 2015

    Uyyyyyy, estos escritores: menudas peleas se han organizado entre los dos bandos y sanguinarias y todo!!!!, jajaja. Muy bueno. Voto. Saludos.

    Me gusta

  4. lurda55
    30 de diciembre de 2015

    Y reblogueo para difundir. 🙂

    Me gusta

  5. lurda55
    30 de diciembre de 2015

    Reblogueó esto en Mi tiempo librey comentado:
    Éstos son los relatos. A votar…

    Me gusta

  6. herreiere
    30 de diciembre de 2015

    Yo jamás hubiera podido hacerlo mejor, gran reto señorita Magar.

    Me gusta

    • Relatos Magar
      30 de diciembre de 2015

      Tu relato de Papá Noel era excelente, aunque no cumpliera las bases de este reto. Espero que a la próxima participes.

      Le gusta a 1 persona

  7. Benjamín Recacha García
    30 de diciembre de 2015

    Reblogueó esto en la recachay comentado:
    El reto literario navideño de ‘Relatos Magar’ ya está en la fase de votaciones. Finalmente, cuatro hemos sido los valientes que se han animado a enfrentar a Papá Noel y los Reyes Magos mediante la palabra. Os animo a elegir a vuestro favorito. A ver si acertáis cuál es el mío.

    Me gusta

  8. melbag123
    31 de diciembre de 2015

    Excelentes todos. Ya voté por mi favorito. Feliz 2016.

    Me gusta

  9. Pingback: El libro que pudo ser y otras lecturas de diciembre | Relatos Magar

  10. Pingback: Ganador del reto #PapáNoelVSReyesMagos | Relatos Magar

  11. Pingback: ¡¡4 años leyéndonos!! | Relatos Magar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 29 de diciembre de 2015 por en #TeReto, escritores, Navidad, premios, relato breve, Relatos Magar y etiquetada con , , , .
Follow Relatos Magar on WordPress.com

Únete a otros 234 seguidores

Aviso legal

Todos los derechos reservados en virtud de lo dispuesto en los artículos 8 y 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual.

Estadísticas del blog

  • 70,512 hits
A %d blogueros les gusta esto: