Relatos Magar

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Amén

Relato inspirado en: Vídeo oficial de Woodkid – I love You (pulsa en el enlace para escucharla)

videoclip

Los feligreses entran en la capilla, humedecen sus dedos en el agua bendita y se persignan tres veces: frente, boca y pecho. Minutos después de lo habitual, aparece el diácono con paso acelerado. Saluda a los allí reunidos, un pueblo entero a la espera de recibir la Palabra de Dios. Setenta y tres fieles que, cada domingo, demuestran su devoción para expiar sus pecados. Esos pecados de los que él es único conocedor. A nadie le preocupa la ausencia del monaguillo, ese pícaro falto de fe.

Anuncia que tocará la Sonata n.º 2, Op. 35 de Frédéric Chopin para comenzar el servicio religioso. Ellos asienten, complacidos. No saben de qué pieza se trata, pues no la ha tocado antes, y desconocen quién fue el tal Chopin, pero seguro que escuchándola a través de las virtuosas manos de diácono estarán un poquito más cerca de Dios.

El órgano se lamenta en si bemol menor. Un viejo aprieta las cuentas de su rosario. Una joven hace esfuerzos por no gritar. Una mujer besa la cabeza de su retoño, con labios temblorosos. Un niño llora en silencio.

Durante el primer movimiento de la sonata, todos sienten que las notas les parten por dentro. No es hasta el segundo que tienen la certeza de que es así: algo en su interior se rompe, haciendo que se encojan de dolor, pero ya no les quedan fuerzas para gritar. Al llegar al tercer movimiento, por fin reconocen la sonata y su destino: La Marcha fúnebre. Han pasado quince minutos: los mismos que tardó el pequeño monaguillo en dejar de respirar.

Al terminar la Marcha, el diácono se gira. Sabe lo que se va a encontrar: setenta y tres feligreses sin redención. Demasiados pecados mortales cargados sobre sus espaldas, como los que ahora carga él. Se dirige a la pila de agua maldita y se persigna tres veces.

4 comentarios el “Amén

  1. Pingback: La música como inspiración | Relatos Magar

  2. rachael
    27 de marzo de 2015

    Hola. Iba a escribir algo a medio camino entre “me ha gustado tu relato (y, sobre todo, la parte que describe el dolor que puede provocar la música)” y “soy una atea radical que vive obsesionada con la pretendida parte de la Constitución que nos quiso convencer de ser aconfesionales…” Subrayo la primera (aunque no me resigno a ver cumplida la segunda). Gracias. Me encantan todos tus relatos. Escribe más. Un saludo.

    Le gusta a 1 persona

    • Relatos Magar
      27 de marzo de 2015

      Gracias por tu comentario, Rachael, y muy de acuerdo con tu apunte.
      Por supuesto, no dejaré de escribir. Palabras como las tuyas me ayudan a ello.

      Un saludo.

      Le gusta a 1 persona

  3. Pingback: Autobombo: Relatos Magar cumple 3 años | Relatos Magar

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