Que en pleno siglo XXI estemos sufriendo censura literaria es un tema que me entristece. Un ejemplo de esto es lo que le ha sucedido a Ficbook, una web de fanfiction rusa. Hoy visitan este blog para hablar de su caso y de las profundas consecuencias de la censura.
La censura
La censura ha sido una fuerza persistente a lo largo de la historia y es un tema inherentemente complejo y polarizante que alberga tanto el potencial de la protección como el de la opresión. Por un lado, la censura puede utilizarse para evitar la difusión o el acceso a contenido explícitamente dañino o ilegal. Por otro lado, se vuelve intrínsecamente perjudicial cuando la ejerce un poder externo con el fin de suprimir la libertad de expresión, silenciar la disidencia política o eliminar la representación de minorías. La línea divisoria reside en el propósito de la censura y el ejecutor de esta.
La censura es mala cuando se impone para controlar lo que la gente piensa, mientras que es legítima cuando se utiliza para proteger a la sociedad de un daño real y comprobable.
La censura literaria
Este dilema se manifiesta de forma particularmente aguda en la literatura, donde la censura ha dejado cicatrices a lo largo de los siglos. Desde la quema de libros por regímenes totalitarios hasta la prohibición de obras en bibliotecas escolares, la historia está llena de ejemplos donde el poder intenta controlar las ideas al suprimir la palabra escrita.
Un caso infame fue la quema masiva de libros por los nazis en 1933, donde se incineraron públicamente obras de autores judíos. De manera similar, en tiempos más recientes, grupos yihadistas como ISIS han saqueado y quemado bibliotecas enteras en ciudades como Mosul, Irak, destruyendo manuscritos milenarios y miles de libros de filosofía, ciencia y poesía.
Este artículo explora el impacto de la censura en medios digitales tomando como caso la censura gubernamental de la Federación Rusa al sitio de fanfiction Ficbook.net. A través de este análisis, buscamos arrojar luz sobre las profundas consecuencias de la censura en la libertad de expresión, la diversidad de contenido y la resiliencia de las comunidades en línea.
El contexto de la censura en Rusia
La censura en Rusia no es un fenómeno reciente, pero se ha intensificado y formalizado a través de un marco legal cada vez más estricto, diseñado para controlar la información y promover una visión oficial de los «valores tradicionales».
Este proceso se ha acelerado particularmente en la última década, impactando de manera desproporcionada a la comunidad LGBTQ+ y a cualquier medio o plataforma que hable sobre ellos.
El pilar de esta política es la ley de «propaganda gay», aprobada inicialmente en 2013, que prohibía la distribución de información sobre «relaciones sexuales no tradicionales» a menores. Aunque en su momento ya era muy criticada, fue ampliada en 2022 para criminalizar la «propaganda LGBTQ+» entre personas de todas las edades.
La legislación prohíbe cualquier mención positiva de temas LGBTQ+, ya sea en libros, películas, internet o en público, bajo el pretexto de proteger la moral y los valores familiares «tradicionales», que se definen en el contexto ruso como la heterosexualidad, la familia y, en un sentido más amplio, las creencias de la Iglesia ortodoxa.
Cualquier infracción puede acarrear multas exorbitantes, tanto para individuos como para entidades comerciales.
El principal ejecutor de esta política es Roskomnadzor, el Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación de Rusia.
Esta agencia tiene la autoridad de decidir qué contenido es inaceptable y qué sitios web deben ser bloqueados, sin necesidad de un juicio o debate público. Su poder ha sido utilizado para censurar una amplia gama de plataformas, desde sitios de noticias independientes y redes sociales hasta, como en el caso que nos ocupa, sitios de fanfiction.
El bloqueo de Ficbook.net no es un incidente aislado, sino un claro ejemplo de la aplicación de esta ley. Otro caso de censura bajo la aplicación de esta ley es la detención de editores en Moscú. En una redada del 14 de mayo, las fuerzas de seguridad rusas detuvieron al menos a 10 profesionales del sector editorial, acusándolos de extremismo por publicar libros con temática LGBTQ+. Entre los detenidos se encontraban figuras de la editorial Popcorn Books.
La acusación se basa en la distribución de títulos que no han sido prohibidos oficialmente, como El verano en un lazo de pionero, Heartstopper y Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo. Según Amnistía Internacional, la detención de estos profesionales es una «campaña despiadada» contra las personas y la literatura LGBTQ+ en Rusia, y busca erradicar la existencia de estas identidades del espacio público.
El caso de Ficbook.net
El 9 de julio de 2024, la amenaza de la censura se convirtió en una realidad para la comunidad rusa de fanfiction. En un movimiento que conmocionó a sus miles de usuarios, Roskomnadzor bloqueó Ficbook.net en la Federación Rusa. El motivo oficial fue la «promoción de valores no tradicionales», una acusación dirigida directamente al vasto archivo de historias con contenido LGBTQ+.
En un comunicado publicado a través de su canal de Telegram, la administración del sitio informó de que la condición para levantar el bloqueo era la eliminación total de todo el contenido slash y femslash, una demanda a la que se negaron categóricamente.
«Nuestros «valores no tradicionales» son la libertad de creatividad y autoexpresión», sentenciaron.
Sin embargo, la realidad de la censura es más compleja que una simple negativa. En una declaración emotiva, el fundador del sitio, conocido como Entrery, expuso la difícil elección que enfrentaban. Describió el arduo proceso de batallas legales, cambios en el sitio y peticiones infructuosas.
Inicialmente, la idea fue crear un sitio espejo, Slashbook, para mover todo el contenido censurado y mantener Ficbook.net sin censura en Rusia. No obstante, esta solución fue descartada debido a las complicaciones logísticas y el riesgo de fragmentar a la comunidad.
Al final, la directiva del sitio se vio obligada a tomar una decisión dolorosa: restringir el acceso al contenido LGBTQ+ para los usuarios dentro de Rusia. Esto significaba que, aunque las historias no se eliminarían por completo y seguirían siendo accesibles a través de VPN o desde otros países, un usuario en Rusia vería un mensaje de «No disponible en Rusia» al intentar acceder a estas categorías.
De esta manera, Ficbook buscaba cumplir con la ley para que el sitio principal fuera desbloqueado, mientras intentaba preservar la integridad de su archivo y la seguridad de sus autores. El propio Entrery se dirigió a los usuarios con un mensaje de esperanza y dolor, instándoles a ser «perseverantes e ingeniosos» para encontrar una manera de seguir creando y leyendo.
El caso de Ficbook.net es un ejemplo contundente de la censura impuesta por un poder externo que no comparte los valores de la comunidad creativa. Muestra el delicado equilibrio entre la resistencia y la supervivencia, y cómo incluso un compromiso doloroso no es garantía de éxito, ya que, a pesar de sus esfuerzos, el sitio no logró ser desbloqueado en su totalidad.
Las consecuencias de la censura en las comunidades creativas
El bloqueo de Ficbook.net y la imposición de restricciones legales en su contenido va mucho más allá de la inaccesibilidad a un sitio web; toca el corazón de la libertad de expresión, la diversidad de contenido y la propia cohesión de las comunidades.
La autocensura
La censura externa, impuesta por una autoridad gubernamental, genera un clima de miedo y autocensura entre los creadores. Ante la posibilidad de multas o incluso penas de prisión por escribir sobre determinados temas, muchos autores pueden optar por evitar ciertas narrativas por completo. Este temor no solo limita la libertad de los escritores de explorar lo que «está en su corazón y mente», como lo expresó la directiva de Ficbook, sino que también priva a la comunidad de voces y perspectivas que, de otro modo, podrían contribuir al acervo cultural.
La diversidad de contenido y la representación
El fanfiction es un género que a menudo florece en los márgenes de la cultura dominante, proporcionando un espacio crucial para que las minorías y los grupos marginados se vean representados. El contenido LGBTQ+ no es solo una categoría, es una forma vital de representación para los lectores y escritores que a menudo son ignorados en los medios convencionales.
Su supresión no solo empobrece el panorama creativo, sino que envía un mensaje claro de que ciertas experiencias no son bienvenidas o, peor aún, son «peligrosas» o «extremistas».
Disolución y fragmentación de la comunidad
La censura rompe los lazos que mantienen unida a una comunidad. La solución de Ficbook de restringir el acceso a ciertos contenidos en Rusia crea una brecha entre los usuarios con los medios para usar VPN y los que no.
Esta división dificulta que autores y lectores interactúen en un espacio compartido, lo que reduce la colaboración, la retroalimentación y el sentido de pertenencia que es fundamental para el éxito de una comunidad de autores y lectores.
La respuesta final: Fanfictionero.com
Si bien las condiciones hacen imposible la libre reapertura de Ficbook en Rusia, el equipo, inspirado por la convicción de que la creatividad no puede ser contenida por las fronteras ni las leyes, tomó la decisión de crear una nueva plataforma para fanfiction ahora en español: Fanfictionero.com.
Este sitio es la continuación de su compromiso con crear una isla de libertad donde se nutra la diversidad, se defienden las voces marginadas y se forma la próxima generación de creadores.
Esta iniciativa no solo les permitió seguir con su misión de fomentar la autoexpresión, sino que también les brindó la esperanza de que el proyecto no ha muerto y que, algún día, podrán volver a abrir en su lugar de nacimiento.
Conclusión
En última instancia, el caso de Ficbook.net subraya cómo la censura gubernamental no es una simple regulación, sino un ataque a la vitalidad misma de las comunidades creativas. Se basa en el miedo y en el intento de controlar el arte y la imaginación, elementos que son inherentemente difíciles de contener.
Fuentes:
https://wherepeteris.com/censorship-a-case-study-in-dialogue/
https://thebrowser.com/notes/ada-palmer/#should-we-exercise-censorship
https://borgenproject.org/book-banning-and-censorship-across-the-globe/
https://www.theguardian.com/world/2022/nov/24/russia-passes-law-banning-lgbt-propaganda-adults
https://www.hrw.org/news/2022/11/25/russia-expanded-gay-propaganda-ban-progresses-toward-law
https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/book-burning
https://www.theguardian.com/books/2015/feb/26/isis-destroys-thousands-books-libraries






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