Escribir bien

Impropiedad léxica: Esa palabra no significa lo que crees

07/01/2026

Hay muchas formas de equivocarse a la hora de usar las palabras. Puede ser por despiste, por ignorancia o por influencia de otros, que repiten constantemente un error y acabamos creyendo que es la manera correcta de decirlo. Así que hoy toca hablar de las impropiedades léxicas, un error en el que a menudo caemos y que, cuando escribimos, debemos detectar en el momento de la corrección del texto.

¿Qué es una impropiedad léxica?

La impropiedad léxica, también conocida como transgresión semántica, es atribuir a una palabra un significado distinto al que le es propio.

EJEMPLOS DE IMPROPIEDADES LÉXICAS

Cuando dos palabras se usan como sinónimos y no lo son

Ya dediqué un artículo a los falsos sinónimos (que no descarto actualizar, porque la lista es interminable). En él, muchos términos tenían una parte de su significado en común, pero con matices que impedían que se usaran como sinónimos en todos los contextos.

En esta ocasión, voy a mencionar esas palabras que, en muchas de las correcciones que hago, veo que se usan como sinónimas cuando, en realidad, no significan lo mismo.

Mesar no significa lo que imaginas

Quizá el caso más llamativo sea el verbo mesar. A menudo, lo usan cuando un personaje masculino se toca la barba mientras reflexiona. Pero no, mesar no significa ni tocar ni atusar ni acariciar. Según la RAE:

Mesar: Arrancar el cabello o la barba con las manos, o tirar con fuerza de ellos.

Si tu personaje se mesa la barba, está fuera de sí, no meditabundo.

Incorporar se queda a medio camino de levantar

Otra confusión que veo con cierta frecuencia es usar el verbo incorporar como equivalente a levantar, pero no se refieren al mismo cambio de postura.

Incorporar: Sentar o reclinar el cuerpo que estaba echado.
Levantar: Poner derecha o en posición vertical la persona o cosa que esté inclinada o tendida.

Por tanto, si tu personaje se acaba de despertar, es probable que se incorpore en la cama antes de levantarse. Pero, si ha caído al suelo y se pone en pie, se levanta, no se incorpora.

Se parecen un poco y se confunden mucho

En el siguiente ejemplo, no sé si la confusión viene de que tienen cierto parecido fónico o de que ambas comparten un matiz negativo, pero más de una vez se usan inapropiadamente los verbos adolecer y carecer.

Adolecer:
intr. Caer enfermo o padecer alguna enfermedad habitual.
intr. Tener o padecer algún defecto.
Carecer:
Tener falta o privación de algo.

La Fundéu da un ejemplo interesante en este sentido. Como adolecer se confunde a menudo con carecer, a la impropiedad léxica se le suma un fallo gramatical. Por tanto, sería incorrecto decir:

Lo correcto sería:

Porque lo que se considera defecto es la falta de educación, no la educación en sí.

Se consideraría igualmente correcto:

Si te estás agobiando con la cantidad de palabras que no significan lo que creías, tranquilo, estoy aquí para ayudarte a detectarlas y sacar brillo a tus textos.

Impropiedades léxicas por culpa de una mala traducción del inglés

Los falsos amigos son palabras que se escriben de forma similar en distintas lenguas, pero cuyos significados difieren. Es el caso de aplicar (apply).

En inglés, se diría:

De ahí que suela traducirse así:

Aunque, en la actualidad, la RAE incluye en aplicar la acepción «Presentar una solicitud oficial para algo, como un puesto de trabajo, una beca o una plaza en la universidad», la señala como americanismo. Seguramente, este uso ha surgido por esa influencia del inglés y, como se ha vuelto tan habitual, lo han añadido. Por tanto, no es censurable usar aplicar con ese significado, pero no debemos olvidar que el castellano ya tiene palabras para decir lo mismo:

Si quieres leer otros ejemplos de falsos sinónimos, pásate por mi artículo 9 errores que cometes por culpa del inglés: Guía para evitar anglicismos.

Impropiedad léxica a causa del parecido fónico entre dos palabras

Se denomina parónimo cuando una palabra se parece en forma o sonido a otra. Esto suele desembocar en que se confundan sus significados.

Seguro que más de una vez has dudado a la hora de escribir alguna de las siguientes palabras.

¿Actitud o aptitud?

Actitud es una palabra a la que recurrimos con frecuencia. Tiene dos acepciones:

Actitud:
f. Postura del cuerpo, especialmente cuando expresa un estado de ánimo. Las actitudes de un orador. La actitud agresiva del perro.
f. Disposición de ánimo manifestada de algún modo.

Estamos tan acostumbrados a decirla que, en ocasiones, recurrimos a ella cuando en realidad deberíamos decir aptitud, que significa algo muy distinto:

Aptitud:
f. Capacidad para operar competentemente en una determinada actividad.
f. Cualidad que hace que un objeto sea apto, adecuado o acomodado para cierto fin.
f. Capacidad y disposición para el buen desempeño o ejercicio de un negocio, de una industria, de un arte, etc.
f. Suficiencia o idoneidad para obtener y ejercer un empleo o cargo.

Por ejemplo, puedes tener buenas aptitudes (capacidades) para escribir, pero que te falte actitud (disposición de ánimo) para sentarte a escribir todos los días.

Así que ojo con confundir la c con la p, porque dirás algo distinto.

¿Infligir o infringir?

Otra confusión frecuente (y reconozco que yo dedico unos segundos a confirmar su escritura) es poner infligir cuando se quiere decir infringir, o viceversa.

Infligir:
tr. Causar daño.
tr. Imponer un castigo.
Infringir:
tr. Quebrantar leyes, órdenes, etc.

Recuerda: es normal confundirse con ciertas palabras, sobre todo si arrastras el error desde hace tiempo o a menudo ves que las usan mal en los medios de comunicación o en tu entorno; lo importante es ser consciente de ese punto débil para que, cuando recurramos a ellas, nos cercioremos de que las estamos usando bien.

¿Espirar o expirar?

Otro fallo clásico es confundir los verbos espirar o expirar.

Espirar:
tr. Exhalar, echar de sí un cuerpo buen o mal olor.
intr. Expeler el aire aspirado.
Expirar:
intr. Acabar la vida.
intr. Dicho de un período de tiempo: terminar (‖ acabarse).

Este era otro de esos casos en los que yo siempre dudaba. Hasta que interioricé una regla mnemotécnica que al menos a mí me sirve: asocio expirar con ex, es decir, algo acabado, algo que ya no es; en definitiva, muerte.

¿Enjugar o enjuagar?

En la mayoría de las novelas que corrijo, cuando un personaje está llorando, acaba enjuagándose las lágrimas. Es una de las impropiedades léxicas más habituales porque solo una vocal diferencia a estas palabras y hay cierta similitud entre sus significados.

Enjuagar:
tr. Limpiar la boca y dentadura con un líquido adecuado.
tr. Aclarar y limpiar con agua lo que se ha jabonado o fregado.
tr. Lavar ligeramente.
Enjugar:
tr. Quitar la humedad superficial de algo absorbiéndola con un paño, una esponja, etc.
tr. Limpiar la humedad que echa de sí el cuerpo, o la que recibe mojándose.

Pero las lágrimas se enjugan, no se enjuagan. En caso de duda, también puedes usar secar, aunque te suene menos literario.

¿Manar o emanar?

Al igual que en el ejemplo anterior, manar y emanar se parecen mucho y sus significados también tienen un punto en común, pero con una diferencia fundamental que hace que no se puedan usar indistintamente.

Manar: Dicho de un líquido: Brotar o salir.
Emanar:
intr. Dicho de una sustancia volátil: Desprenderse de un cuerpo.
tr. Emitir, desprender de sí.

Con los líquidos, se debe usar manar, mientras que con las sustancias volátiles lo correcto es emanar.

¿Perjuicio o prejuicio?

Si nos vamos al podio de imprecisiones léxicas más frecuentes, sin duda estarán perjuicio y prejuicio.

Perjuicio:
m. Efecto de perjudicar.
m. Der. Detrimento patrimonial que debe ser indemnizado por quien lo causa.
Prejuicio:
m. Acción y efecto de prejuzgar.
m. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.


Es posible cometer el error por simple despiste al escribir, ya que solo las diferencia el orden de dos letras. Por eso tienes que revisar siempre carácter por carácter y no dar nada por sentado.

Uso inadecuado del relativo donde

Para acabar, quiero hablar del relativo donde. A menudo, me encuentro frases como estas:

¿Identificas el error?

Es incorrecto usar donde para referirse al tiempo, solo es válido para aludir a lugares. Por tanto, en los ejemplos anteriores, lo correcto sería:

A la caza de las impropiedades léxicas

Como ves, hay impropiedades léxicas evidentes y otras que se nos cuelan en los textos como quien no quiere la cosa. Nadie está a salvo de ellas. Por eso, es importante detectar en cuáles solemos caer y estar ojo avizor en el momento de la corrección.

Si quieres contar conmigo para la revisión final de tu novela, clica en el cajetín de abajo para contactar conmigo.

También te puede interesar

No Comments

Leave a Reply

Responsable: Esther Mateos • Finalidad: gestionar los comentarios • Legitimación: tu consentimiento • Destinatarios: los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa (proveedor de hosting de relatosmagar.com) fuera de la UE. Ver política de privacidad de Webempresa • Derechos: podrás ejercer tus derechos de acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos, entre otros derechos • Información adicional: Aviso legal y política de privacidad

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.