¿Qué es un texto bien escrito? Esto daría para un largo debate. Pero, si dejamos a un lado gustos personales, hay unas características básicas. Y no lo digo yo, lo dicen los lingüistas Beaugrande y Dressler. Según ellos, las características que todo texto ha de cumplir son:
• Intención comunicativa.
• Adecuación a su destinatario y al medio.
• Coherencia.
• Cohesión.
• Eficacia transmitiendo el mensaje.
• Información novedosa e interesante.
• Relación con otros textos para alcanzar pleno sentido.
Vayamos a la práctica. Doy por hecho que cuando escribes, ya sea un libro, una publicación en redes sociales o un whatsapp, tienes voluntad de comunicar algo.
Escribir es, por definición, un acto comunicativo. Incluso si escribes para ti mismo. En esos casos, puede que uses abreviaturas o palabras que solo tú comprendes; pero no importa, te estás adecuando a tu único destinatario: tú.
La cosa se complica cuando tratas de comunicarte con los demás, esos que no están dentro de tu cabeza y que no sobrentenderán tanto como tú quisieras. Es entonces cuando tienes que poner todo de tu parte para ser comprendido.
La enumeración anterior me servirá de guía para hablarte de lo que debes revisar en tus textos para que los lectores no pasen de largo.
Aunque las recomendaciones están diseñadas especialmente para escritos publicados en el entorno digital, como verás, son extrapolables a otros medios.
La clave es que entiendas la razón de ser de cada consejo para aplicarlo cuando sea conveniente y saltártelo cuando tus objetivos sean otros.
¿Qué hay que revisar para conseguir un texto bien escrito?
Adecuación al destinatario y al medio
No explicarías la ley de la gravedad a unos niños de la misma manera que a unos físicos, ¿verdad? Como tampoco escribirías igual en un ensayo que en una story de Instagram. Cuando escribes, tienes que adaptarte a tu lector: usar su lenguaje y conocimientos sobre el tema y, además, adecuarte al medio en el que te leerá.
En internet, el nivel de atención del usuario suele ser bajo. Se considera que el mínimo necesario para exponer una idea con claridad son 300 palabras. En textos más largos, se suele recurrir a frases resaltadas para facilitar la lectura transversal a los usuarios que no puedan o no quieran dedicarnos toda su atención (como he hecho en el párrafo anterior).
En el ámbito literario, la extensión del texto la marca la propia historia. Pero recuerda que valen más unas pocas palabras expresivas que muchas vacías.
Coherencia
Nunca debes perder de vista el tema del que quieres hablar. Las ideas que vayas exponiendo giran en torno a ese tema para crear una idea global. En cualquier escrito, incluso literario, es importante tenerlo claro para no perdernos en digresiones o subtramas que despisten o aburran al lector.
Cohesión
En la cohesión del texto entran en juego la extensión de las frases y de los párrafos, así como los signos de puntuación y las palabras de transición.
Palabras de transición
¿Qué son las palabras de transición? Pues los marcadores textuales que conectan las oraciones y los párrafos. Por ejemplo, si quieres confrontar dos ideas, usas términos como «pero» o «sin embargo».
Si lo que quieres es añadir información, «también» o «además».
Para dar énfasis, utilizas palabras como «sobre todo» o «especialmente».
Y, si quieres exponer las conclusiones, empleas marcadores textuales como «en definitiva» o «por lo tanto».
Todas esas palabras de transición ayudan al lector a seguir y comprender tu discurso. En los textos puramente literarios no conviene abusar de ellas, pues dotan al escrito de un tono académico que no nos interesa. Pero usadas en el momento oportuno son nuestras aliadas para estructurar el discurso.
La extensión importa
En medios digitales, se recomienda no abusar de las frases de más de veinte palabras. ¿Y eso por qué? Porque nuestro cerebro capta las quince primeras sin problemas, pero, a medida que la oración se alarga, la comprensión disminuye.
¿Nunca has tenido que leer varias veces una frase porque habías perdido el hilo de lo que realmente estaba contando? Por no hablar de la complejidad de escribir oraciones largas. Te pones a enlazar subordinadas como si no hubiera mañana y acabas cayendo en errores gramaticales o de puntuación.
Por eso, es mejor escribir frases cortas en la medida de lo posible y reservar las largas para cuando sean estrictamente necesarias.

Lo mismo sucede con los párrafos. En medios digitales, no deberían tener más de siete u ocho frases. Además de fijarte en la extensión, es importante que cada párrafo tenga su propia unidad temática, y esto es aplicable a cualquier texto. No es cuestión de dividir los párrafos al tuntún, sino de estructurar lo que decimos.
Eficacia transmitiendo el mensaje
Relee siempre tus textos y asegúrate de que expones la información en un orden lógico y sin repetir ideas en distintos párrafos ¡y menos aún en el mismo! Y no descuides la ortografía y la gramática. Usar bien los signos de puntuación y las tildes es indispensable para que tu mensaje se comprenda.
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Información novedosa para atraer al lector
Para que, además de comprensible, tu texto resulte atractivo, has de aportar información que resulte novedosa e interesante. Nadie quiere leer por enésima vez una historia sobre un tema tópico y con el mismo enfoque de siempre.
En definitiva, tu objetivo como escritor ha de ser que el lector se quede con la sensación de que ha encontrado lo que buscaba: un conocimiento nuevo, una emoción o puro entretenimiento. De este modo, es probable que vuelva a leerte e, incluso, que te recomiende.
Relación con otros textos para alcanzar pleno sentido
Por ejemplo, en un artículo como este, el texto se relaciona con otros contenidos, ya sean del propio sitio web (enlaces internos) o de otros que profundicen en el mismo tema (enlaces externos). Eso ayuda al lector a contextualizarlo en un marco de referencia amplio que lo dota de sentido pleno.
Todo texto se interrelaciona con muchos otros, y más en internet. ¿Por qué no facilitarle la búsqueda a tu lector? Cita siempre tus fuentes.
Y lo mismo pasa en la literatura. A los lectores les gusta reconocer guiños metaliterarios y referencias (históricas, culturales, sociales…), o descubrir otras nuevas que estén en la línea de sus intereses. Esto les hace involucrarse más con el texto.
Cómo conseguir textos bien escritos
Es cierto que internet y las páginas de un libro son medios distintos, pero el objetivo de comunicar es común. Así que no pierdas de vista estas recomendaciones cuando quieras que tus textos sean leídos y disfrutados por el mayor número de personas posible.
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6 Comments
Casi que todo lo dicho podría valer igualmente si no puedes usar Yoast (porque no usas WordPress), ya que las cosas que hace Yoast las indicas, y las podemos hacer a mano los que no podemos instalar el plug-in…
¡Gracias por el artículo, está genial! 🙂
Gracias, David. La idea era esa: explicar reglas básicas del SEO y de la buena escritura. Yoast SEO es muy útil pero no indispensable para aplicarlas. Me alegra que el artículo te sea útil.
Muchas gracias Esther por el artículo. Yo era de los que no hacía ni caso al SEO (era un escritor, ¡demonios!, no escribía para robots), pero ya he cambiado, y estoy a punto de hacerme con Yoast. Por lo visto hay un truquillo para utilizarlo en Blogger (que es lo que utilizo yo); te dejo un enlace a una página en inglés, ya veré si me funciona: http://www.mindxmaster.com/2016/07/SEO-optimized-post-blogger-using-Yoast-Plugin.html
Hola, Carlos:
Espero que te sirva el truquito. La verdad es que Yoast SEO facilita mucho la redacción de posts. Ya me contarás. Saludos.
Hola Esther:
¡Funcionó! Es práctico y te da buenas ideas. Ya se lo estoy recomendando a todos los que tienen Blogger. Lo de las frases de máximo 20 palabras, no sé yo, no acabo de verlo. Mientras sepas redactar bien, cojas al lector y lo lleves sin que él note esfuerzo, supongo que no afecte a la legibilidad. Para algo somos escritores. Me ha costado, pero he aceptado lo de los párrafos cortos. Vale, somos escritores, y cuando escribimos novelas escribimos los párrafos de la longitud que nos dé la gana (más o menos), pero aquí estamos escribiendo para internet.
Un abrazo.
Me alegro, Carlos.
Es cierto que lo de las extensiones cortas de frases y párrafos cuesta, pero como bien dices, internet es un medio distinto y hay que adaptarse.
Un abrazo.
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