Escribir bien

No dejes que la coma criminal se cargue tus textos

16/10/2024
coma criminal

El uso de las comas siempre suscita dudas. Prueba de ello es que mi artículo más visitado todos los años sigue siendo ¿Se pone coma…? Explicaciones y trucos. Como no podía ser de otra forma, al inicio de aquel artículo hablaba de la coma criminal, quizá la que más ojos ha hecho sangrar. Cualquiera que tenga unas nociones básicas de gramática es capaz de detectarla, pues la coma criminal separa el sujeto y el verbo o el verbo y sus complementos, lo que se considera un delito gramatical imperdonable.

Pero tener esa norma clara no siempre nos libra de colar una coma criminal en uno de nuestros escritos. En este artículo, te hablaré de los casos más confusos.

Coma criminal cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas

Si el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas, es fácil acabar poniendo una coma criminal.

Las cebras, los antílopes, los ñus, me persiguieron por la sabana.

Las cebras, los antílopes, los ñus me persiguieron por la sabana.

Seguramente, si esos elementos estuvieran unidos por una y, prescindirías de la coma sin dudarlo; así que tenlo en cuenta cuando encuentres oraciones compuestas de varios elementos separados por comas.

Las cebras, los antílopes y los ñus me persiguieron por la sabana.

Coma criminal en los refranes

Es bastante probable que hayas dudado si poner coma al escribir refranes. Hay tradición de ponerles coma por el ritmo en el que se entonan, ya que vienen de la tradición oral.

Quien mucho abarca, poco aprieta.

Quien mucho abarca poco aprieta.

Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Al que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.

El que calla, otorga.

El que calla otorga.

Estos refranes son ejemplos de oraciones de relativo sin antecedente expreso y no necesitan coma. La coma nunca es justificable si supone una ruptura en la sintaxis, tal y como sucede en los ejemplos anteriores. Pero sí sería correcta en los refranes que omiten algún verbo:

De tal palo, tal astilla.
En casa de herrero, cuchillo de palo.

Coma criminal cuando el sujeto es una oración de relativo sin antecedente expreso

Las oraciones de relativo son oraciones subordinadas que nos dan información adicional sobre algún elemento de la oración principal. Ese elemento es el antecedente, que puede ser una persona, un animal, una cosa, un concepto, un acontecimiento… Cuando ese antecedente no aparece especificado, se llama oración de relativo sin antecedente expreso.

Estos relativos introducen una oración subordinada que puede ser explicativa o especificativa. Para saber más sobre ellas, puedes leer el artículo sobre comas que te enlazo al principio.

No solo los refranes son ejemplos de oraciones de relativo sin antecedente expreso. Aquí tienes otro ejemplo:

El que te llamó ayer, es mi hermano pequeño.

El que te llamó ayer es mi hermano pequeño.

Pero no confundas esos casos con oraciones como esta:

Los ricos, casi todos tienen paraísos fiscales.

El sujeto de esta oración es «casi todos», mientras que «los ricos» es el elemento que anticipa el tema.
Equivaldría a estructuras como:

¿Los ricos? Casi todos tienen paraísos fiscales.

También se consideraría correcta esta puntuación:

Los ricos, casi todos, tienen paraísos fiscales.

En este último ejemplo, «los ricos» se convierte en sujeto y «casi todos» pasa a intercalarse como inciso aclaratorio. Esta frase deja claro que no siempre reconocemos el verdadero sujeto de la oración y, en esos casos, es probable que introduzcamos una puntuación incorrecta.

Coma criminal entre el verbo y sus complementos

Se llama también coma criminal a la que separa el verbo de sus complementos (el directo, el indirecto, el predicativo, el de régimen y el agente). Salvo, claro está, que la coma sea necesaria porque después del verbo haya un inciso, un vocativo, una interjección, etc.

Saca, por favor, la jarra de la nevera.
Escucha, cariño, lo que te tengo que decir.
Las previsiones son, según los últimos análisis, un desastre.

También se considera coma criminal la que separa el verbo de los complementos en oraciones con estructuras que contrastan elementos del tipo no…, sino…:

Fueron elegidos, no por guapos, sino por simpáticos.

Fueron elegidos no por guapos, sino por simpáticos.

Se dispuso a decidir, no solo su destino, sino el de toda la comunidad.

Se dispuso a decidir no solo su destino, sino el de toda la comunidad.

Una forma de saber si esa primera coma es necesaria es eliminar las palabras que aparecen delimitadas como si fueran un inciso:

Fueron elegidos sino por simpáticos.

Se dispuso a decidir sino el de toda la comunidad.

Como ves, al eliminar esas palabras, las oraciones carecen de sentido, lo que indica que, en estos casos, esa primera coma era criminal: estaba separando elementos estrechamente relacionados.

Si se anticipan ciertos complementos verbales para destacarlos o enfatizarlos, no debe escribirse coma:

Vergüenza debería darte.
Muy sobrado vas.

Sin embargo, cuando se anticipa solo para expresar el tema que se va a abordar, la coma es opcional:

Del robo al banco apenas me informé.
Del robo al banco, apenas me informé.

Deporte no suelo ver en la televisión.
Deporte, no suelo ver en la televisión.

Cuanto más largo es lo anticipado, más conviene poner coma.

Las fiestas de despedida cuando algún profesor deja el colegio, siempre me han parecido preciosas.

Coma entre verbo y complemento circunstancial

Los complementos circunstanciales, además de modificar al verbo, aportan informaciones que este no exige. Por tanto, hay menor dependencia entre estos elementos y es opcional aislarlos por comas.

A la hora de decidir si poner una coma opcional o no, piensa en qué ritmo quieres dar al texto. Para más ritmo, menos comas.

Si el complemento es breve, es preferible prescindir de la coma.

Pasado mañana viene.

Pero, si es largo, la coma ayuda a jerarquizar los distintos elementos y a entender la oración.

Cuando el complemento introduce información que, más que aludir al verbo, enmarca toda la oración, se recomienda escribir coma.

En los meses más duros de los inviernos en Molina de Aragón, la gente ni siquiera salía de casa.

El 20 de abril de 1992, se inauguró la Expo de Sevilla.

En España, el sector de la hostelería aporta más de un 4 % al PIB.

Asimismo, es aconsejable aislar entre comas el complemento circunstancial si se inserta en un enunciado ya de por sí complejo:

Los sindicalistas que iniciaron las revueltas en la fábrica aseguran que, hasta que acabe el año, no pararán.

Pero, si aparece al final, se suele prescindir de la coma.

Los sindicalistas que iniciaron las revueltas en la fábrica aseguran que no pararán hasta que acabe el año.

Las comas también sirven para dar relevancia al complemento circunstancial, por ejemplo, cuando se opone a otro:

En verano, hace natación y, en invierno, va al gimnasio.

Pero, si olvidaras poner una de las comas que está delimitando, la otra se convertiría en coma criminal.

En verano, hace natación y, en invierno va al gimnasio.

En verano, hace natación y en invierno, va al gimnasio.

En verano hace natación y en invierno, va al gimnasio.

Cuando se quiere destacar la información nueva, no es necesario poner coma tras el complemento circuntancial.

A partir de hoy eres la jefa.

En cambio, cuando se da una información accesoria, se suele poner coma.

Abandonó el país una noche cualquiera, como un fugitivo.

Imagen extraída de un artículo de Verne que muestra varios ejemplos de comas mal puestas.

Fíjate en cómo cambia el sentido de la frase por la falta de coma. Tal como está, parece que trabajaban en la obra después de haberse producido la fuga. Sin embargo, la coma delante de tras indicaría que esa información hace referencia al enunciado completo, no solo al verbo trabajaban.

Conclusiones sobre la coma criminal

Para no meter una coma criminal en tus textos, has de identificar correctamente el sujeto de la oración y los tipos de complementos del verbo. Pero hay casos en los el uso de la coma se considera opcional, según el ritmo o lo que quieras expresar. Así que ándate con mucho ojo con las comas para no meter nunca una de más.

Si necesitas ayuda para revisar la puntuación de tus textos, contacta conmigo clicando en el cajetín de abajo.

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