He dedicado varios artículos a las comas, y no es para menos, ya que quizá sea el signo de puntuación que más se usa (aunque se haga mal). En el extremo contrario está el signo al que apenas se recurre porque se desconocen sus usos. Hablo de los dos puntos. Suelo verlos antes de las enumeraciones y de las citas textuales, pero tienen mucho más que ofrecer a tus textos. En este artículo, te voy a resumir las normas generales del uso de los dos puntos y te daré algunos trucos para tener claro cuándo ponerlos.
¿Cuándo se usan los dos puntos?
En primer lugar, repasemos las normas de la RAE.
Los dos puntos y las enumeraciones
El uso más conocido es el de poner dos puntos antes de las enumeraciones.
Practico muchos deportes: fútbol, natación, tenis y pádel.
Pero, ojo, un error muy habitual en el uso de los dos puntos es ponerlos cuando las enumeraciones carecen de elemento anticipador.
Mis deportes favoritos son: fútbol, natación, tenis y pádel.
Este uso solo es válido en forma de lista.
Mis deportes favoritos son:
― fútbol
― natación
― tenis
— pádel
Tampoco es correcto usar los dos puntos después de la palabra «como» aunque encabece una enumeración:
Los perros pertenecen a la familia de los cánidos como: los lobos, los dingos, los zorros, los coyotes y los chacales.
Los perros pertenecen a la familia de los cánidos como los lobos, los dingos, los zorros, los coyotes y los chacales.
Sí hay que ponerlos al invertir el orden, es decir, se anticipa la enumeración y los dos puntos dan paso al concepto que los engloba.
Fútbol, natación, tenis y pádel: mis deportes favoritos.
Los dos puntos y las ejemplificaciones
Además de anticipar enumeraciones, los dos puntos sirven para anticipar un ejemplo de lo que se dice:
A veces, me saca de quicio: discute hasta por el mando de la tele.
Los dos puntos y las citas textuales
Otro uso de los dos puntos que la gente suele tener claro es el de que preceden a la reproducción de citas célebres o palabras textuales.
Ya lo decía Sócrates: «Solo sé que no sé nada».
¿Y sabes lo que me soltó Ana?: «No quiero que vuelvas a mi casa nunca más».
Los dos puntos como nexo
Nos adentramos ya en usos de los dos puntos que, por desconocimiento o por miedo a meter la pata, la gente no suele emplear.
- Indicar una causa-efecto.
Insultó al profesor: lo han expulsado del instituto dos semanas.
- Indicar una conclusión, consecuencia o resumen de la oración anterior.
La espera todos los días al salir del trabajo: está completamente colado por ella.
He pillado un atasco, he llegado tarde al trabajo, el jefe me ha echado una bronca y me he quedado sin comer para adelantar faena: ha sido un día horrible.
En este caso, así como cuando se introduce una explicación, también es posible usar punto y coma.
La espera todos los días al salir del trabajo; está completamente colado por ella.
He pillado un atasco, he llegado tarde al trabajo, el jefe me ha echado una bronca y me he quedado sin comer para adelantar faena; ha sido un día horrible.
- Indicar verificación o explicación de una oración anterior más general.
Te aseguro que es el hijo perfecto: obediente, ordenado, amable, divertido y buen estudiante.
Los dos puntos con intención enfática
Los dos puntos se pueden combinar con conectores discursivos de carácter introductorio como «a saber», «pues bien», «esto es», «en otras palabras» o «más aún».
Quien lo hace una vez lo hace dos. En otras palabras: no vuelvas a confiar en él.
Es más frecuente que en estos casos se recurra a la coma. Ambos signos de puntuación cumplen el mismo papel en estas frases, pero hay un matiz que debes tener en cuenta a la hora de decantarte por uno u otro: los dos puntos crean expectación respecto a lo que se va a decir, la coma elimina ese énfasis. Lo mismo se aplica a los casos comentados anteriormente en los que se admiten los dos puntos y el punto y coma.
Recuerda: los dos puntos aportan mayor énfasis a lo que sigue que la coma o el punto y coma.
Los dos puntos en los títulos
En los títulos, sobre todo en obras de no ficción, se usan los dos puntos para separar el concepto general del aspecto parcial del tema que va a tratarse:
Poder y política: diferencias entre el siglo XX y el siglo XXI
Los dos puntos y las cartas
Llegamos a un caso curioso: las fórmulas de saludo en el encabezamiento de las cartas. Lo más frecuente es ver esto:
Hola Pepa,
Pero lo correcto es:
Hola, Pepa:
Estos dos errores (¡en solo dos palabras!) se deben a la influencia del inglés. Por eso, cuando una correctora recibe un correo con el encabezamiento bien escrito, llora de emoción. Es tan poco frecuente que ya indica que el escritor que está solicitando sus servicios se toma muy en serio la escritura.
Los dos puntos en textos jurídicos y administrativos
En textos como decretos, sentencias, certificados o instancias, se ponen dos puntos después del verbo que presenta el objetivo fundamental del documento, que se escribe en mayúsculas.
CERTIFICA:
Que D. Manuel López Arribas ha obtenido matrícula de honor.
Este ejemplo es relevante porque los dos puntos solo son compatibles con la conjunción subordinante «que» en casos así.
Lo que no debes hacer con los dos puntos
- Nunca deben aparecer junto a la coma, el punto y coma y el punto. Respecto al punto, hay una única excepción: cuando se usa para cerrar una abreviatura, sí puede ir seguido de los dos puntos.
P. D.: Espero que me perdones por mi último correo y podamos cerrar el acuerdo.
- Nunca se ponen entre una preposición (a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras) y un sustantivo:
El edificio fue construido por: Calatrava.
- Nunca se ponen entre el verbo y su complemento directo.
Compré: sal, agua y harina.
Tampoco son correctas frases como la que sigue, que veo mucho en redes sociales:
Me quedé: loca.
- No conviene usar más de una vez los dos puntos en un mismo enunciado.
Se van a usar dos colores al pintar la casa: el blanco y el beis: el primero en los dormitorios y el segundo en el resto de las estancias.
En ese caso, lo recomendable es sustituir alguno de los dos puntos por otro signo de puntuación; por norma general, la coma.
Se van a usar dos colores al pintar la casa, el blanco y el beis: el primero en los dormitorios y el segundo en el resto de las estancias.
Cómo se combinan los dos puntos con otros signos
Los dos puntos sí pueden combinarse con puntos suspensivos o con signos de cierre de paréntesis, rayas, comillas, interrogación o exclamación.
Series, películas, documentales…: la oferta audiovisual es inacabable.
Lista de la compra (¡no superar los cincuenta euros!): vino blanco, arroz y bogavante.
Trucos para saber si una coma se puede sustituir por dos puntos
Si equivale a «tanto es así» (introduce explicación).
Si equivale a «por lo tanto» (introduce consecuencia).
Si equivale a «porque» (introduce causa).
Todo lo que necesitas saber sobre el uso de los dos puntos
Espero que todas estas explicaciones, ejemplos y trucos te sirvan para familiarizarte con los dos puntos y, a partir ahora, te atrevas a usarlos más a menudo para aportar matices a tus textos.
Si quieres que te ayude a revisar la puntuación de tus textos, puedes contactar conmigo clicando en el cajetín de abajo.





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