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¿Qué servicios editoriales contratar para publicar un libro?

07/10/2026
Qué servicios editoriales contratar para publicar un libro

Si no sabes qué servicios editoriales contratar para publicar un libro, te explico en qué consiste cada uno y si son opcionales o indispensables, dependiendo de si quieres autopublicar o buscar editorial.

Servicios editoriales para publicar un libro

Antes de hablar de los servicios editoriales en los que es recomendable invertir para publicar, es necesario mencionar a los lectores beta.

Cuando hayas revisado la novela y creas que tienes la versión definitiva de lo que pretendías contar, conviene que se la pases a lectores beta, tanto si vas a autopublicar como si vas a probar suerte con editoriales o concursos.

A menudo, los lectores beta son familiares, amigos u otros escritores o lectores de tu género. Ellos dedican su tiempo a leer y opinar sobre tu obra sin pedirte dinero a cambio, simplemente por el aprecio que te tienen o por puro altruismo.

No busques palmaditas en la espalda, intenta escoger a gente que vaya a ser sincera y a darte sus impresiones de manera clara y constructiva.

La labor de los lectores beta consiste en señalar si hay partes que no se entienden, si hay altibajos en el ritmo, si los personajes y sus decisiones resultan creíbles, etc.

Pero en ningún caso creas que un lector beta sustituye a un lector profesional.

A diferencia de los lectores beta, el lector profesional sí cobra por su labor, ya que redacta un informe de lectura donde analiza el libro en profundidad y utiliza sus conocimientos especializados en la materia para hacer una valoración literaria y comercial.

De este modo, sabrás en qué punto está tu obra: si hay problemas que resolver antes de pasar a las siguientes fases del proceso de edición, si tiene un verdadero potencial comercial o si será del interés de un público más reducido.

Ojo: que sea del interés de un público más reducido no significa que sea mala ni mucho menos, sino que quizá te resulte complicado que una editorial generalista se interese por ella y te convendría probar con editoriales de nicho o lanzarte a la autopublicación.

El informe de lectura no es un servicio editorial obligatorio para lograr publicar. Pero te resultará muy útil si no estás seguro de si tu historia funciona o no sabes por qué vía moverla.

Si quieres saber más sobre la figura del lector profesional, te dejo este artículo escrito por Adella Brac.

Si tu problema surge durante el proceso de escritura o, una vez acabada la novela, sientes que podrías haberle sacado mucho más partido, lo que necesitas es un editor.

Hay casos en los que el escritor manda los capítulos a medida que los escribe y recibe la retroalimentación del editor para saber cómo continuar. Otras veces, manda el manuscrito completo al editor, que le hace sugerencias de mejora y las trabaja mano a mano con el escritor.

Si quieres saber más sobre este servicio, te recomiendo visitar El Tintero Editorial.

Aunque yo incluya un plus de editing en mis correcciones, son procesos distintos y no deben confundirse.

Pese a que hayas tenido lectores beta, un informe de lectura o un editor, la corrección será un paso ineludible para autopublicar un libro. No lo digo porque yo sea correctora, sino porque es la fase del proceso editorial que se asegura de que el texto cumpla unos mínimos para que nada entorpezca su comprensión y fluidez.

Por más veces que repases tu novela, habrá errores que no podrás detectar porque te la sabes de memoria y la conexión emocional con esas palabras te impiden ser del todo objetivo. Y no bastará con que los lectores beta te cacen unas cuantas erratas (no es labor de los lectores profesionales ni de los editores señalártelas), necesitarás los ojos expertos de un corrector, que analiza más detalles de los que puedas imaginar.

Si piensas presentarte a concursos o mandarla a editoriales tradicionales, invertir en corrección no es indispensable, pero te dará más papeletas para ser escogido. En este artículo, varios escritores te cuentan su experiencia al respecto. En caso de que tu manuscrito esté plagado de faltas ortográficas o errores de estilo evidentes, sí te convendría invertir en corrección para que te tengan en cuenta, no te bastará con contar una buena historia.

Corrección de estilo y corrección ortotipográfica

A la hora de contratar una corrección literaria, es importante tener claro que una cosa es la corrección de estilo y otra, la ortotipográfica. Cada una se fija en unos aspectos, como te explico en este artículo.

Para lograr el mejor resultado posible, no se debería prescindir de ninguna de las dos correcciones.

Siempre se hace primero la corrección de estilo, que profundiza en la estructura y fluidez del discurso. Y, en segundo lugar, la corrección ortotipográfica, que elimina las erratas y los errores gramaticales, ortográficos o tipográficos.

De tanto en tanto, algunos escritores que contratan mis servicios de corrección me mandan el texto maquetado: con sus letras capitulares, sus ilustraciones, etc. Y me temo que, si han invertido dinero en la maquetación, no habrá servido de nada. Durante la corrección, tanto la extensión como la distribución del texto en las páginas cambiará por completo. Por eso mismo, tampoco merece la pena que el escritor dedique tiempo a maquetar el texto antes de mandarlo a lectores beta, lectores profesionales, editores o correctores.

¡Ojo! No confundas maquetar el texto con darle formato, que sí es necesario. En este artículo te explico el formato básico que debería tener.

La maquetación se realiza sobre la versión definitiva de la novela. Es la fase en la que se diseñan y organizan los elementos visuales y textuales del interior de un libro, ya sea en papel o en formato electrónico.

Una vez maquetado, el texto requiere una última revisión para verificar que no haya errores en la maqueta y que no se haya colado ninguna errata.

Yo ofrezco el servicio de corrección de galeradas para aquellos que no tengan los conocimientos, el tiempo o las ganas de encargarse de ella. Pero esta revisión sí que la podría hacer cualquier escritor.

Deberían saber hacerla tanto los autopublicados, que supervisan cada fase del proceso de edición, como los escritores que publican por la vía tradicional, porque deberán dar el visto bueno a la maqueta antes de que la editorial la mande a imprenta. Si quieres saber cómo corregir galeradas, echa un ojo a este artículo, donde te lo explico paso a paso.

Si autopublicar no es tu primera opción y prefieres publicar por editorial, vas a necesitar una propuesta editorial. En este artículo, Ana Escudero Portal y yo te explicamos los puntos principales.

En caso de que no te veas capaz de crear una propuesta editorial atractiva, yo no ofrezco ese servicio, pero puedes contactar con Ana o con cualquier otra profesional especializada en propuestas editoriales.

También puedes usar la propuesta editorial para encontrar un agente literario que busque la editorial idónea para tu historia. Antes de escribirle, revisa su web para saber cómo prefiere que te presentes y así poder adaptar tu propuesta.

¡Ojo! Cada vez es más frecuente que los agentes literarios cobren por leer tu manuscrito, alegando la escasez de tiempo y la avalancha de interesados. Y lo que pretendía ser una búsqueda de representación acaba siendo un informe de lectura, dos servicios totalmente distintos.

El modelo de negocio de un agente editorial es la comisión, es decir, solo gana dinero si logra que una editorial te fiche y tu libro se venda. Si te cobra por leer la novela o por enviarte un informe de valoración, se pierde el incentivo real de buscar un contrato tradicional. Su fuente de ingresos pasa a ser el propio autor que desea publicar.

Te recomiendo que contactes con varios agentes literarios y descartes a aquellos que hayan desvirtuado su verdadera labor.

Si quieres saber más sobre agentes literarios, te dejo con esta entrevista a Eva Fraile.

Si te lanzas a autopublicar, lo más habitual es hacerlo en Amazon, la plataforma más conocida, que manda tu libro a (casi) cualquier lugar del mundo y funciona como imprenta. La tapa blanda deja bastante que desear, pero la tapa dura queda bastante bien, al menos según mi experiencia. Sin embargo, si se buscan mejores acabados, muchos autopublicados piden tiradas de decenas o centenares de ejemplares a alguna imprenta.

También necesitarás invertir en servicios de imprenta si optas por vender los libros en mano o si ofreces el formato físico a través de una tienda online alojada en tu propia web. En este último caso, deberás tener en cuenta los gastos de los envíos y de mantenimiento de la tienda online.

Conclusiones sobre qué servicios editoriales contratar para publicar un libro

Para optimizar tiempo y dinero, piensa bien qué necesita tu obra. De nada vale saltarte servicios que realmente necesitas porque, en alguna fase del proceso, tocará volver a atrás para resolver las carencias y acabarás pagando de nuevo por los siguientes pasos.

Si buscas servicios de corrección de estilo, corrección ortotipográfica y corrección de galeradas, puedes contar conmigo. Clica en el cajetín de abajo para contactarme.

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