Elena Garro: la madre del realismo mágico

Si hablamos de realismo mágico, todos pensamos en García Márquez, a quien se considera el padre del género. Aunque ya os expliqué que esa paternidad estaba bastante discutida o, más bien, repartida. Pero ¿y la madre? ¿Qué escritora o escritoras contribuyeron al nacimiento del realismo mágico? ¿Qué autoras lo han hecho crecer?

Tras mis cuatro artículos dedicados a la iniciativa #EstaNavidadRegalaAutoras (7 libros para aprender a escribir escritos por mujeres6 libros sobre vidas de mujeres escritos por mujeres10 recomendaciones de libros de escritoras españolas Los mejores libros escritos por mujeres que he leído), Mmar Glez Gómez me ha invitado a participar en #UnAñoDeAutoras para visibilizar a las escritoras de realismo mágico. Y, por supuesto, yo no he podido resistirme.

Las escritoras de realismo mágico

Cuando escribí el post dedicado a once escritoras de realismo mágico, tuve que bucear mucho por la red, pues apenas aparecían nombres. Por eso estoy encantada de participar en esta iniciativa y rellenar esas lagunas de información. En aquel artículo, tuve que conformarme con mencionar a las escritoras de realismo mágico que yo había leído o a las que me habían recomendado leer. Pero la búsqueda por internet no fue del todo baldía porque gracias a ella descubrí a una escritora: Elena Garro (Puebla, 11 de diciembre de 1916 – Cuernavaca Morelos, 22 de agosto de 1998). Para mi sorpresa, está considerada la madre del realismo mágico.

Pero ¿quién fue Elena Garro? ¿Por qué apenas se la menciona? ¿Cuáles fueron sus aportaciones al género?

Para poner un poco de luz en este asunto, he decidido que sea la primera escritora a la que visibilice en #UnAñoDeAutoras de realismo mágico.

Elena Garro

Elena Garro, una gran escritora a la sombra de un gran escritor

Puede que la mayoría no conozcáis a Elena Garro, a no ser que seáis de México, su país natal. Pero todos habéis oído hablar o incluso leído a Octavio Paz, premio Nobel de Literatura en 1990 (y, además, único escritor mexicano en conseguirlo hasta el momento). Elena Garro estuvo casada con él durante veintidós años (desde 1937 a 1959). El matrimonio fue convulso, caracterizado por la admiración y la rivalidad mutuas. Como ella misma afirmó, contra él vivió y contra él escribió. La fama mundial de su marido eclipsó su talento y logros, pero ese no fue el único motivo que relegó la figura de Elena Garro a un segundo plano.

Elena Garro, la escritora maldita

La escritora mexicana fue también guionista, periodista, cuentista y dramaturga, lo que demuestra su pasión por las letras. Sin embargo, su implicación política acabó pesando más. Su apoyo a las causas campesinas, su anticastrismo declarado, su papel como informante del Partido Revolucionario Institucional (partido político de México que se mantuvo en el poder entre 1929 y 1989) y sus responsabilidades en la matanza de Tlatelolco como delatora (que le hicieron huir del país) denostaron su imagen pública. De ahí que México nunca se haya esmerado en ensalzar su trayectoria literaria, pese a la calidad demostrada.

Elena Garro y el realismo mágico

Para muchos,  los tres primeros libros de Elena Garro son los que inician este movimiento literario: Un hogar sólido (teatro, 1958), Los recuerdos del porvenir (novela, 1963) y La semana de colores (cuento, 1964).

Pero no fue del agrado de Elena Garro que la nombraran madre del realismo mágico. Por un lado, porque ella se sentía más próxima a la literatura fantástica y romántica alemana. Y por otro, porque le molestaba la etiqueta de realismo mágico, a la que tachaba de mercantilista. Para ella, «el realismo mágico es la esencia de la cosmovisión indígena, por lo tanto nada nuevo bajo el sol».

Posiblemente, no le faltaba razón. Pero su literatura introdujo una serie de elementos narrativos que hicieron que esa cosmovisión indígena se convirtiera en un género con características propias. Innovó la manera de concebir el tiempo dentro de la narración, plasmó el imaginario campesino e indígena en una época en la que estos grupos empezaban a quedar en el olvido y consiguió crear historias fantásticas (donde el mundo onírico, el surrealismo y el simbolismo son piedras angulares) que resultaban totalmente verosímiles.

El crítico literario Emmanuel Carballo dijo de ella que era «la creadora de un realismo que ya no es realismo crítico, ni realismo costumbrista ni expresionista, sino que viene a ser una cosa íntima, suave, y poco a poco va dejando el mundo de todos los días para entrar a un realismo mágico que, de alguna manera, es una crítica al mundo en que vivimos».

Con su realismo poético, las historias de Elena Garro recordaban los traumas que dejó la conquista, cuestionaban las desigualdades sociales resultantes de la revolución y se centraban en la marginación y en la libertad de las mujeres. Aunque tampoco le gustaba que catalogaran sus obras como feministas.

Elena Garro: la escritora olvidada que merece ser recordada

Sin duda, la vida de Elena Garro fue controvertida y puede suscitar tanto interés como las obras que escribió. Pero su gran contribución fue la literaria y por ella debería ser recordada.

Así que librémosla de la alargada sombra de Octavio Paz, dejemos a un lado su labor política, llena de rumores y claroscuros, y leamos sus obras, ya sean de teatro, cuento o novela. Esta influyente escritora latinoamericana del siglo XX merece ser recordada. Por eso, ha sido mi homenajeada en #UnAñoDeAutoras de realismo mágico.

Y tú, ¿conocías a la escritora Elena Garro?

Si es así, comparte tus opiniones en las redes sociales con la etiqueta #UnAñoDeAutoras.

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Comentarios

  1. Tres obras para mi lista de pendientes. Estoy llevando una investigación de literatura fantástica hispanohablante de los últimos tiempos y estas recomendaciones me caen de lo lindo. Muchísimas gracias. Tus artículos sobre el realismo mágico esclarecen muchas dudas en cuanto al género. Un abrazo!

    • Esther Magar dice:

      ¡Qué interesante investigación! Me encantará conocer más detalles. Un placer haberte sido de ayuda.
      Un abrazo.

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