Escribir bien

¿Atascado en tu novela? Identifica tu trama para solucionarlo

26/11/2025

No es lo mismo trama que argumento, pero eso ya te lo expliqué en No saber la diferencia entre tema, trama y argumento arruinará tu novela (uno de los artículos más visitados del blog). En aquella ocasión, ya te contaba que el primer paso para construir la trama es decidir:

  • Los personajes (¿quiénes son?)
  • Sus acciones (¿qué hacen?)
  • Sus motivaciones (¿por qué lo hacen?)
  • La ambientación (¿dónde y cuándo lo hacen?)

Profundizo en esos cuatro elementos en Cómo crear el conflicto narrativo: lista de verificación para evitar errores.

La forma de presentar las acciones de los personajes y las relaciones causales que se establecen entre ellas conforman la trama. Y esa trama, sin lugar a duda, encajará en los patrones de infinidad de historias escritas antes. Eso no es nada malo, al contrario. Como dice Blake Snyder en ¡Salva al gato!:

Las reglas existen por una razón. Una vez que hayas superado la sensación de estar maniatado por ellas, te asombrará descubrir lo liberadoras que son. No podrás ser verdaderamente original mientras no sepas de qué te desvías.

10 tipos de trama según Blake Snyder

Aunque ¡Salva el gato! es un libro sobre creación de guion, sus explicaciones son extrapolables a la literatura, por eso he decidido dedicarle un artículo a su capítulo sobre las tramas.

Conocer esta clasificación de 10 tipos de tramas te servirá para responder a la frase que teme cualquier escritor: «¿De qué va tu historia?».

Tipo de trama n.º 1: Un monstruo en casa

Este tipo de trama se remonta a los orígenes de la narración oral, pues aborda el tema más primario del ser humano: no te dejes comer, no te dejes atrapar, no te dejes destruir.

Según Blake Snyder, esta trama suele desarrollarse en un espacio cerrado donde se ha cometido un pecado del que se deriva la aparición de un monstruo que acaba con los pecadores y perdona la vida a los que comprendan cuál fue el pecado. El desarrollo de la historia se reduce a jugar al escondite para intentar salvarse.

Ejemplo: Tiburón, Parque Jurásico o El exorcista, tres novelas con adaptaciones cinematográficas tanto o más famosas que ellas.

Tipo de trama n.º 2: El vellocino de oro

Este tipo de trama se resume en que el protagonista sale en busca de algo y acaba encontrando otra cosa: a sí mismo. La supuesta recompensa que le hizo emprender ese camino incluso puede perder todo su sentido cuando llegamos al final, con independencia de que la consiga o no. El desarrollo de la historia es la sucesión de incidentes que van surgiendo y que transforman al protagonista.

Te recomiendo este artículo de Academia de Guiones y Guionistas que detalla las diferentes subtramas que podemos encontrar dentro de el vellocino de oro.

Ejemplo: El mago de Oz o cualquier road-movie entraría en esta categoría.

Tipo de trama n.º 3: La lámpara maravillosa

Son historias de deseos cumplidos, ya sea por intervención divina, suerte o una criatura mágica. El protagonista puede ser una cenicienta de la que abusen tanto que deseemos que algo o alguien aparezca y le traiga un poco de felicidad. Pero, según mandan las reglas y dicta la naturaleza humana, el éxito no puede durarle más de la cuenta.

La otra vertiente es la de las maldiciones asociadas a los deseos, puesto que nada es tan bonito como parece en un principio. Se trata de cuentos de escarmiento. Al final de cualquiera de las dos vertientes debe incluirse una moraleja.

Ejemplo: Aladdín. Y si nos vamos al cine, Big o Como Dios.

Tipo de trama n.º 4: Un tipo con un problema

Esta clase de trama se resume en que un tipo corriente ha de enfrentarse a circunstancias poco corrientes. El desarrollo de la historia es ver cómo se las ingenia para salir airoso (o no).

Ejemplo: La lista de Schindler (sí, existe el libro, además de la famosísima película). Y si nos vamos al cine, encajarían historias aparentemente tan dispares como Titanic o La jungla de cristal.

Tipo de trama n.º 5: Ritos de iniciación

Cualquier historia sobre cambio personal se integra en esta categoría: desafíos de la pubertad, una separación, un duelo…

Se trata de cuentos de dolor y tormento, habitualmente a causa de una fuerza externa: la vida. En un buen cuento de este tipo, la moraleja es siempre la misma: así es la vida. La victoria se produce cuando el protagonista lo acepta y es capaz de volver a sonreír.

Ejemplo: Las ventajas de ser un marginado o El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes.

Tipo de trama n.º 6: Amor de colegas

Según Blake Snyder, son como historias de amor encubiertas. Y viceversa: toda historia de amor no es más que una historia de colegas con el añadido de la atracción sexual. Uno de los colegas es el protagonista de la historia, el que experimenta el cambio, mientras que el otro hace de catalizador de ese cambio y él mismo cambia poco.

Ejemplo: En este caso, las obras más representativas las encontramos en el cine: Rayman o Thelma y Louis. Si hablamos de amor romántico, la lista sería interminable.

Tipo de trama n.º 7: ¿Por qué lo hizo?

En este tipo de historias, muchas veces se empieza por el final (un asesinato, un robo, un secuestro). Lo de menos es quién haya sido, importa más por qué lo ha hecho, pues así se desvela algo de la naturaleza humana.

Ejemplo: Crónica de una muerte anunciada o las novelas policíacas en general.

Tipo de trama n.º 8: El triunfo del tonto

En apariencia, el protagonista de la historia no es más que el tonto del pueblo, pero luego resulta ser el más sabio de todos. Que subestimen sus capacidades es lo que le brinda la oportunidad de brillar.

Ejemplo: Forrest Gump es el ejemplo por antonomasia. Aunque se basa en una novela, la adaptación cinematográfica es infinitamente superior.

Tipo de trama n.º 9: Soy un interno

Este tipo de trama va sobre la pertenencia a un grupo, institución o familia. Suele abordar los pros y los contras de anteponer los intereses de muchos a los de uno mismo. Se narra desde el punto de vista del recién llegado o de aquel miembro que se encuentra en la encrucijada de renunciar a su identidad individual o a su deseo por el bien del conjunto.

Ejemplo: Alguien voló sobre el nido del cuco o El padrino. De nuevo, casos en los que las adaptaciones cinematográficas son tanto o más célebres que las obras originales.

Tipo de trama n.º 10: Superhéroes

Este tipo de trama está en las antípodas de «Un tipo con un problema» y la mejor forma de definirla es que una persona extraordinaria se encuentra en un mundo corriente.

Ejemplo: Obviamente, esta explicación nos hace pensar en Superman y Batman, pero también encajaría con obras clásicas como Frankenstein.

¿Cómo reconocer el tipo de trama de mi historia?

Al leer estas descripciones y ejemplos, quizá no hayas estado de acuerdo con todos. Hay historias que, según como se miren, encajarían con un tipo u otro, o pueden tener varias tramas entrelazadas y que cada una se ajuste a un patrón. Para identificar el tipo de trama principal, hay que ubicar la motivación del protagonista, el tema que subyace.

¿Busca sobrevivir?

¿Quiere alcanzar una recompensa?

¿Quiere cumplir un sueño?

¿Tiene que superar un problema que a todas luces le sobrepasa?

¿Ha de adaptarse a un cambio vital?

¿Necesita comprender o unirse a otro personaje?

¿Debe averiguar el porqué de un delito?

¿Pone en duda su pertenencia al grupo?

¿Ha de existir en un entorno que no comprende su existencia o sus capacidades?

¿Para qué me sirve reconocer el tipo de trama de mi historia?

Seguro que más de una vez has llegado a un punto de tu novela en el que no has sabido cómo continuar. En mi artículo Cómo elegir las mejores ideas para una historia te doy algunas recomendaciones para aclararte, pero otro consejo clave es saber en qué tipo de trama encaja tu historia.

Como decía al principio, identificar a qué otras historias se parece es algo positivo. Todo tipo de trama tiene sus propias bases, conocerlas te servirá para moldearlas a tu antojo y te será muy útil para desatascarte en los momentos que no tengas claro por dónde tirar. Al localizar los elementos recurrentes, sabrás si estás saltándote alguno o cómo abordarlo para salir del atolladero. Así que, cuando te encuentres en uno de esos bloqueos, ponte películas o lee libros cuyas tramas se asemejen a la de tu historia y analízalos.Como dice Blake Snyder:

Para aprender a evitar el tópico, para saber qué tradición estás renovando, hay que empezar por conocer esa tradición.

Se puede rondar el tópico, se pueden hacer piruetas alrededor, se puede rozarlo y casi abrazarlo. Pero en el último instante hay que alejarse de él. Hay que darle un giro, una vuelta de tuerca.

Cuando superes el atasco y busques correctora para la revisión final, puedes contactar conmigo clicando en el cajetín de abajo.

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