Hoy me siento generosa, así que voy a contarte un secreto que cambiará tu vida: la clave para conseguir publicar tu libro. Que sí, que hablo en serio. Esta clave está demostrada por los escritores más famosos, aunque, claro, no está al alcance de todo el mundo. Pero yo te la cuento y tú ya decides si eres capaz de ser uno de los elegidos.
¿Estás preparado?
¿Seguro?
Pues allá va…
La clave para publicar tu libro
¡Atento!
La clave para publicar tu libro es… la paciencia y el trabajo bien hecho.
Ale, ya lo he dicho.
¡Eh! No te pongas así. Nadie dijo que fuera fácil.
Los escritores que pulieron a fondo sus historias y tuvieron paciencia consiguieron publicar. La gran mayoría llamaron a infinidad de puertas antes de que les abrieran una.
Olvídate de las películas, que suelen resumir en cinco minutos los esfuerzos del protagonista por conseguir su sueño. En la vida real, alcanzar la meta es una carrera de larga distancia, así que empieza a coger fondo.
Escribir la novela es solo el primer paso. A partir de ahí será cuando realmente se ponga a prueba tu paciencia y tu capacidad de trabajo. ¿Estás preparado para la ardua tarea de corrección? Te doy 10 consejos para encararla de la mejor manera posible.

10 CONSEJOS PARA CORREGIR UNA NOVELA
Consejo #1: Olvídate de tu novela
Cuando acabes de escribir una historia, déjala reposar. ¿Cuánto tiempo? Todo el que necesites para olvidarla. Lo fundamental es que regreses a ella cuando seas capaz de verla con ojos nuevos, como si la leyeras por primera vez.
Consejo #2: Divide y vencerás
La corrección es un proceso complejo en el que hay que revisar muchísimas cosas. Si pretendes corregir todo a la vez, no corregirás nada. Lo recomendable es que dividas el proceso en etapas. Y que, entre cada etapa, dejes reposar la novela. ¿Que así la corrección se eterniza? Sí. ¡Ya te dije que hicieras acopio de paciencia!
Consejo #3: Cambia el chip
Ya no eres un escritor orgulloso de su obra, ahora eres su peor enemigo. Vas a pillar, no tengas compasión. Desde el instante en que te pongas a corregir, deja el corazón a un lado. Ya no tienes un capítulo o personaje preferido, lo importante ahora es lo que necesita tu historia.
Lo primero es podar: quita todo lo que sobra. ¿Una escena no aporta nada? Elimínala. ¿Ese personaje no contribuye a que avance la trama o a que el protagonista evolucione? Haz que nunca hubiera nacido.
Como aconsejaban en Escribir ficción (Gotham Writers’ Workshop): «Sé honrado contigo mismo y admitirás que por cada frase arrojada sobre el papel como si fuera un relámpago de Zeus hay otras diez que hay que extraer como hortalizas del humilde suelo, del que surgen cubiertas de tierra y estiércol».
No temas borrar. Si al releer, una frase ya no te resuena o ni siquiera tú sabes lo que querías decir (me ha pasado), no te cortes: bórrala. Sé autocrítico, no dejes pasar la oportunidad de mejorar tu historia por ego, pereza o impaciencia.
Consejo #4: Comienza por la estructura
De nada servirá retocar la ortografía o el estilo si tu historia está llena de cabos sueltos. Repasa la cronología, si das la información en el ritmo adecuado, si la historia es coherente… En definitiva, si tu novela funciona.
Toma nota de lo que no encaje y de todo aquello que te suscite dudas, y trabaja para mejorarlo. Es el momento de borrar o incluir escenas y de hacer los cambios más radicales. Y después, a reposar otra vez.
Quizá sea el momento de mandársela a un lector de confianza para que te dé su punto de vista y tener en cuenta sus comentarios antes de pasar a la siguiente corrección. Y es que los consejos para corregir una novela también pueden venir de los lectores, que son los destinatarios finales.
Consejo #5: Cómo lo cuentas es tan importante como qué cuentas
En la primera revisión te has fijado en lo que contabas. Ahora te toca prestar atención a cómo lo has contado: la corrección de estilo. Una historia puede ser muy original o sorprendente, pero si está mal contada no enganchará al lector.
En esta corrección tienes que revisar, entre otras muchas cosas, si repites palabras o estructuras de frases, que hacen que la lectura sea monótona y cansina; si caes en rimas internas o cacofonías, que resultan antiestéticas y restan fluidez al texto; si las descripciones despiertan los cinco sentidos…

Consejo #6: Menos es más
Porque Ken Follett publique al peso, tú no tienes que aspirar a lo mismo. Tu novela no será mejor por tener mayor número de palabras, sino por lo expresivas que estas sean. Como dice Gabriella Campbell en su libro 70 trucos para sacarle brillo a tu novela: «el exceso de adverbios y de adjetivos es un síntoma de que los auténticos reyes de la oración, sustantivos y verbos, no tienen ni la precisión ni la fuerza suficiente para valerse por sí mismos».
Siempre es mejor expresar una idea en una frase que hacerlo en cuatro. Si una acción queda clara con un solo verbo, no encadenes tres. Sé claro y conciso, o tu gran historia quedará oculta bajo un torrente de palabras vacías.

Consejo #7: Duda
Una vez corregido el estilo, se pasa a la corrección ortotipográfica. Aunque no suelas tener faltas, las reglas ortográficas y gramaticales están llenas de excepciones y, a veces, la RAE las modifica.

Es más, hay errores frecuentes que habrás leído cientos de veces en libros y medios de comunicación, por lo que los tendrás interiorizados como correctos. No te fíes de lo que sabes y consulta cuál es el uso adecuado de las preposiciones, los gerundios, las comillas, las comas…
Al principio es tedioso, pero, a medida que corrijas, tendrás menos dudas sobre el correcto uso de la lengua.
Consejo #8: Sé meticuloso
Este consejo es aplicable a todas las etapas de la corrección, pero en especial a la ortotipográfica, porque es la revisión final del texto. En ella, hay que inspeccionar el texto signo por signo y espacio por espacio. Literalmente.
Las erratas pueden estar camufladas en cualquier parte, incluso en ese título que no has releído desde que lo escribiste. Así que vuelve a armarte de paciencia y tómate tu tiempo. Dedica pocas horas seguidas a la corrección cada día, ya que la vista se cansa y la concentración decae. Si no descansas, pasarás errores por alto y de nada servirá el tiempo dedicado a la corrección.
Si a estas alturas sientes que te sabes tu novela de memoria, ¡cuidado! Eso restará eficacia a tu repaso final.
Trucos para evitarlo:
- Léela en voz alta: Leerla en voz alta cambia por completo la perspectiva. Yo también recurro a eso cuando estoy corrigiendo a mis clientes y, tras leer una frase varias veces, sé que algo falla y no acabo de detectar el qué. Al leerla en voz alta, el problema suele volverse evidente.
- Que te la lean a ti: Este truco puede ser más complicado porque no siempre tendremos a alguien dispuesto a hacerlo, sobre todo si se trata de un texto largo. Un cliente me dijo que él lo hacía con el dictado de voz del propio Word. Lo ayudaba a analizar el ritmo y a detectar si faltaba alguna palabra. También es una buena forma de pillar las erratas en las que se ha trastocado alguna letra.
- Cambia de formato: Imprime tu novela, y si no puedes permitírtelo (por dinero o por conciencia medioambiental), prueba a cambiar la letra y el interlineado del texto. A veces, lo que yo hago es poner el modo de lectura de Word. Al ver la página de un modo diferente, también percibo el texto de un manera distinta.
Consejo #9: Aprende a decir «se acabó»
Tal vez necesites repetir las distintas fases de la corrección más de una vez. Sin embargo, llegará un momento en que tendrás que parar de corregir y aceptar tu novela tal como está. Has hecho por ella todo lo que podías, al menos, en este momento de tu vida, con tus conocimientos y experiencia actuales. Muchos escritores, después de sus propias revisiones, pasan su novela a un corrector profesional antes de enviarla a ningún sitio.
Por supuesto, no es obligatorio (aunque sí recomendable) para presentarla a concursos o editoriales. Si estás satisfecho con el trabajo que tú mismo has realizado, anímate a hacerlo. Y si no estás convencido, vuelve a meterla en el cajón. Regresa a ella más adelante, si te apetece. O embárcate en otros proyectos literarios. Hagas lo que hagas, el tiempo invertido en la corrección te habrá hecho madurar como escritor.

Consejo #10: Y sigue esperando
Después de meses de correcciones, si decides probar suerte con tu novela, las editoriales tardarán entre seis meses y un año en contestarte. Y es probable que te digan que no te publican. ¡No desistas! Recuerda que muchos escritores pasaron por eso, pero fueron perseverantes y lo consiguieron.
Si haces un buen trabajo, tarde o temprano llegará el sí. Entonces tendrás que volver a esperar. Que si la maquetación, la corrección… ¿Otra vez la corrección? Sí, toda editorial que merezca la pena corregirá de nuevo tu novela. Deben asegurarse de que esté perfecta.
Entonces, ¿para qué invertir tantas horas en corregirla? ¿De qué sirve releerla hasta aborrecerla e incluso invertir en un corrector externo? Para sacar el mayor partido posible a tu historia y crecer como escritor. Sin hacer todo ese trabajo, tu obra solo sería un borrador, y difícilmente una editorial hubiera aceptado publicarla.

Así que aprende de cada paso y sé paciente. La recompensa será tener en tus manos esa novela y que los lectores disfruten de ella.
Si necesitas unos ojos nuevos y profesionales para revisar tu novela, puedes contactar conmigo clicando en el cajetín de abajo.





13 Comments
Muchas gracias, ¿qué digo? Mil gracias por permitirme trabajar contigo. Me ha recordado mucho a esos días de instituto cuando había que hacer un trabajo entre compañeros 😀
Muy buen artículo, ¡felicidades!
¡Enhorabuena por el reestreno!
Ahora cuando vea el momento de Big Bang de refresh, refresh, refresh, me acordaré de ese ratito previo XD
Besote
¡Gracias a ti por tu apoyo! Sabes los problemas que estoy teniendo con el blog y me ha ayudado mucho que estuvieras animándome. Estaré encantada de volver a colaborar contigo más adelante.
Muy buenos consejos y muy bonita la nueva estética. Y, sí, estoy contigo: hay que tener mucha paciencia y, mientras tanto, vivir de otra cosa. Que escribir sea una forma de liberar tensiones, de dejar escapar tu creatividad sin ningún límite y sólo con los ojos puestos en agradar al lector que uno lleva dentro, eso es lo que importa. Hay que olvidarse de lo que puede o no ser publicado, y si alguna vez llega el éxito, pues… ¿Es que acaso eso importa? No, hay que escribir y ya está. Por cierto, las citas me han encantado. ¡Un abrazo!
Hola, Toni:
Me alegra que te guste. Si te das cuenta, he hablado de publicar, que no de éxito. Para mí, conseguir publicar ya es una victoria, y realista. Pero aspirar a ser un escritor exitoso que solo vive de la literatura está reservado a una minoría, y yo no busco estar en ella. Para quienes disfrutamos de escribir, el éxito no es primordial para seguir haciéndolo.
Un abrazo.
Gracias por indicarme que voy por el camino adecuado. No sabes la sensación de insatisfacción, de cansinez y de monotemática que tengo cuando acabo una novela. Además de esa sensación de inseguridad que te invade al no tener la certeza de que cada punto, cada coma y cada verbo están en el sitio adecuado. Y cuanto más leo, más corrijo, pero viendo que es lo que hay que hacer ya no me desespero.
¡Un abrazo!
Hay que hacerlo concienzudamente, sí, pero también saber parar, como explico al final. Sea cual sea el resultado, el esfuerzo vale la pena tanto para esa obra en concreto como para las que vengan.
Un abrazo y gracias por comentar.
Me ha encantado tu post. Soy un autor novel y sin saberlo hacía los pasos tal como lo recomendaste. Ahora tengo la certeza. Gracias, excelente trabajo!!
Entonces, vas por buen camino, Adrián. Sigue así.
Saludos.
me ha sido de utilidad el decálogo, lo difícil ha sido conseguir un lector idóneo en mi ciudad.
Me has ayudado bastante para preparar el lanzamiento de mis libros. Te agradezco enormemente por ofrecer este tipo de información.
Gracias a ti por comentar.
muchas gracias ha sido de gran utilidad
Me alegra que te sea útil. 🙂
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