Querido escritor novel, ¿qué te acongoja?
¿Sientes que no escribes suficientemente bien?
¿Odias revisar lo que has escrito?
¿Odias todavía más que lo revise otro y te saque mil pegas?
¿No entiendes por qué nunca ganas un premio literario?
¿Te preguntas si merece la pena mandar relatos a revistas?
¿No sabes si autopublicar o probar con editoriales tradicionales?
¿Quieres descubrir cuál es el secreto para enamorar a tus lectores?
¿Te entra el pánico escénico al imaginarte presentando tu libro?
No te preocupes, estoy aquí para solucionar las dudas de escritores noveles como tú. A continuación, te enlazo los artículos en los que profundizo en muchos de los temas que te traen de cabeza.
GUÍA PARA SOLUCIONAR LAS
DUDAS DE ESCRITORES NOVELES
Ser o no ser… escritor de brújula o escritor de mapa
Déjame adivinar: escribes desde que tienes uso de razón. Es algo habitual. Durante la infancia y la adolescencia, tenemos la creatividad y las emociones desbocadas y nos ponemos a escribir sin pensar en nada más.

Pero luego pasan los años y aparecen las preguntas. Por ejemplo: ¿eres escritor de brújula o de mapa? Que elegir bando no te quite el sueño. No es mejor ser un tipo de escritor u otro, eso depende de qué hemisferio domine tu cerebro. Al menos, esa es la conclusión a la que llegué tras preguntar a ochenta y cinco escritores.

De tanto escribir, empiezas a soñar. Ya no te conformas con guardarlo en tu ordenador, ¡quieres que lo lea todo el mundo! ¡Y vender millones de libros! ¡Y tener caseta propia en la Feria del Libro! Cuidado, baja de las nubes y pon los pies en la tierra, o la triste realidad del mundo literario te noqueará.

Lo primero es tener claro en qué se fijan los lectores a la hora de comprar un libro.
Y tal vez la respuesta no te agrade. Pero es que el mundo de la escritura está lleno de verdades incómodas, y, cuanto antes las asumas, mejor.
¡Ay, la ortografía! ¡Menudo rollo!
Para que tus sueños de escritor no se conviertan en pesadillas, tienes que preocuparte por escribir bien. El primer paso es hacerlo sin faltas de ortografía.
Sí, la ortografía es un poco rollo, tantas normas y tantas excepciones… ¿Cómo te vas a acordar de todas? Pues leyendo, escribiendo y consultando mucho, hasta que las interiorices y las apliques sin planteártelas. Si quieres dedicarte a la literatura, es indispensable que manejes tu herramienta de trabajo lo mejor posible.
Para amenizar un poco el aprendizaje, te presento a unos cuantos influencers que comparten contenido muy útil y divertido en sus redes.

El inacabable mundo de las comas
Si necesitas refuerzo con las comas, Comita te explica de forma sencilla dónde ponerla.
No caigas en la coma criminal si no quieres que a tus lectores les sangren los ojos.

Pero tampoco te olvides de las comas de los incisos si no quieres volverlos locos.
Ni te confundas a la hora de poner coma delante de porque y para.
Pero, tranquilo, las comas a veces son opcionales y estará bien tanto si las pones como si no.
Si no te ves capaz de enfrentarte a las comas tú solo, puedes pedirme que me ocupe yo. Solicita ya mis servicios de corrección de textos:
Y como no solo de comas vive la ortografía…
Si te gustan los retos, te propongo este test para que demuestres que dominas las reglas de acentuación. Si no lo superas, al final te resumo qué aspectos has de tener en cuenta.
Pero no te creas que con saber poner comas y tildes está todo hecho. Quizá te hayan poseído los galicismos y no lo sepas. Haz este otro test para averiguarlo.
Por supuesto, debes vigilar los anglicismos.
¡Y no te olvides de las mayúsculas! Con eso no quiero decir que las pongas en todas las palabras, sino solo cuando toca. Haz este test y comprueba si sufres mayusculitis.
¡Cuidado con los puntos suspensivos! Si no los usas bien, dañan tu escritura más de lo que crees.
Por cierto, ¿recuerdas que existen los dos puntos?
Para escribir bien, tienes que tomarte en serio cada palabra. Hasta la más corta. Incluso las onomatopeyas e interjecciones. Su escritura es más compleja de lo que parece a simple vista. Mira:
¿Y las preposiciones? ¿Es que nadie se acuerda de las preposiciones? Pues parece que no, porque se usan mal a menudo. Si no te lo crees, tienes este test para averiguar si tú también lo haces.
Por ejemplo, los usos de por y para suelen confundirse.

Y eso no es todo. Las funciones de las preposiciones varían según con qué verbo vayan. Te pongo unos cuantos ejemplos aquí.
Y las locuciones preposicionales también tienen su miga.
Para rematar, ¡el leísmo! Está tan extendido que ni siquiera somos conscientes de que caemos en él. Pero invité a Silvia Barbeito al blog y me contó sus trucos para evitarlo.
Si esta lista de artículos te ha hecho darte cuenta de todo lo que te falta por aprender, puedo ayudarte con mis cursos de corrección.
¡No sé escribir!
Puede que con todo lo anterior te hayas agobiado, pero aún queda mucho de lo que hablar. Que escribas sin faltas de ortografía no quiere decir que escribas bien.
Si estás en ese momento que dudas de todo y crees que no sabes escribir, ¡enhorabuena!, ¡estás a salvo del efecto Dunning-Kruger! Y eso quiere decir que vas por buen camino. Lo peor que te podría pasar es que estuvieras convencido de que no te queda nada por aprender. Tomar conciencia de tus carencias es el primer paso para solucionarlas.
Para escribir bien, hay que trabajar una cosa llamada estilo. Es el que marca la diferencia. Si no quieres que se te note que eres un escritor novato, mira cuáles son los errores de estilo más comunes de los escritores principiantes y cómo evitarlos.

¡Y cuidado con los falsos sinónimos! Los usas más a menudo de lo que crees y, cada vez que lo haces, te delatas como escritor primerizo. Aquí te dejo una lista con unos cuantos, pero hay muchísimos más.

Lo mismo ocurre con las redundancias y obviedades: están por todas partes y nos suelen pasar desapercibidas.

Y los anacronismos también suelen colarse sin que nos percatemos, así que hay que andarse con ojo.
También te explico los errores más frecuentes a la hora de usar los verbos y los trucos para no caer en ellos.
Y cómo detectar los verbos que no aportan nada a la narración. Si los eliminas, tu texto será más corto pero más intenso.
Aparte de revisar los verbos, hay otras formas de acortar (y mejorar) un texto.
Si tu vocabulario a veces es demasiado pobre, aquí te doy unas pautas para encontrar la palabra perfecta en cada ocasión.
Y te explico el truco de las 6 preguntas para que sepas cuándo es el momento apropiado de introducir una descripción y cómo hacerla.
O cómo evitar el tedioso infodumping.
Como ves, los aspectos que se revisan durante la corrección de estilo son de lo más variados, de ahí que ponerles solución aporte un salto cualitativo a los textos. Si quieres comprobarlo, contacta conmigo:
También es importante que te preguntes si estás escribiendo con autenticidad o solo estás ficcionando la ficción.
Si sigues estas pautas, verás cómo pasas de escribir correctamente a escribir bien. Además, necesitas practicar mucho. Te dejo unos cuantos ejercicios creativos para que te inspires.
¿Mi novela funciona?
La gran pregunta. De nada servirá una ortografía perfecta y un estilo cuidado si la estructura de tu historia no es sólida. Un primer paso es comprobar si has construido bien el conflicto narrativo. Te cuento cuáles son los errores más comunes al crear el conflicto narrativo y cómo verificar que no cometes ninguno de ellos.

A veces, el problema está en que no has elegido al narrador más adecuado. El narrador no depende de tus preferencias, sino de lo que la historia necesita. Sobre todo en el caso del narrador poco fiable. Si estás pensando en utilizarlo, te recomiendo que leas sus pros y sus contras:

Para comprobar que tu conflicto narrativo y el narrador elegido funcionan, has de diferenciar entre tema, trama y argumento, porque no hacerlo puede arruinar tu novela. Una vez aclarados estos tres conceptos, es más fácil ver si las piezas encajan para cautivar a tus lectores.
Si necesitas profundizar en la trama, aquí te hablo de diferentes tipos.
A veces, tu historia hace aguas por falta de documentación. Siempre es necesaria, incluso cuando escribes fantasía.

En otras ocasiones, te bloqueas porque se te ocurren varias ideas y no sabes por cuál decantarte.

Pero uno de los aspectos fundamentales para que una historia funcione es la construcción de personajes. Te dejo unas cuantas pautas:

Y los diálogos también son cruciales.

Si controlas todos los elementos, tu historia funcionará. Tú decides si prefieres sorprender o fascinar a los lectores.

Pero, si tienes dudas, te recomiendo pedir un informe de lectura.

Aprende de otros escritores
No olvides que tus dudas sobre escribir las han tenido muchos otros antes que tú, así que aprovéchate de su experiencia y aprende de los maestros de la literatura.
Por ejemplo, de Juan Rulfo. Aquí tienes los consejos que dio a los estudiantes del ciclo «El desafío de la creación».
Otro grande la literatura es Carlos Fuentes.

En esta recopilación, no podía faltar una clase magistral de García Márquez.
Otro autor del que se puede aprender muchísimo es de Ray Bradbury.

Pero no solo se aprende de autores del siglo XX. Escritoras como Alicia Pérez Gil tienen muchos libros para ayudarte a escribir mejor. En este artículo te hablo de uno de ellos.
Y, por qué no, también te cuento el que para mí es el mejor consejo de escritura, aderezado con frases de otros grandes autores.
También puedes recurrir a libros de escritura.
¿Tengo que corregir mi novela?
Muchas de las dudas de escritores noveles son sobre el proceso de revisión de su manuscrito. Algunos ni siquiera saben cuántos aspectos hay que corregir, pero con estos consejos pues hacerte una idea rápida.
Para no llevarte disgustos durante la corrección de tu novela, acuérdate de activar el control de cambios del Word, una herramienta a la que le puedes sacar muchísimo partido durante el proceso de escritura y corrección.

Y, si has escrito la novela a cuatro manos, lo mismo, pero matándote con apoyándote en tu compañero escritor. Adella Brac y Jessica Galera se pasaron por aquí para dar unos cuantos consejos.

Si ya he corregido yo mi novela, ¿para qué tengo que contratar a un corrector?
Todos los escritores han oído hablar de la corrección ortotipográfica, esa que consiste en eliminar faltas de ortografía y erratas, y saben que las editoriales tienen sus propios correctores. Pero pocos escritores noveles conocen la importancia de la corrección de estilo. Incluso es posible que se les ocurran un montón de razones por las que no contratar a un corrector de estilo.
Los escritores que han pasado ya por las manos de un corrector de estilo se han dado cuenta de que es una revisión indispensable para que su novela quede perfecta. Si no me crees, mira cómo vivieron estos escritores su primera vez con un corrector profesional.
O lo que opinan los clientes que han contratado mis servicios de corrección.

Y no solo tengo clientes que me contratan para autopublicar, sino también para presentarse a editoriales. Incluso algunos me contratan cuando ya saben que van a publicar a través de una editorial tradicional.
Vale, que sí, que hay que contratar un corrector, pero ¿cómo saber si hace bien su trabajo? La única manera infalible de comprobarlo es trabajando con él, pero aquí te dejo unos puntos que te ayudarán a elegir un buen corrector.
No solo el corrector tiene que cumplir unos requisitos, ¡tú también! Aquí tienes una lista de buenas prácticas.

¿Y seguro que hacen falta las dos correcciones? Tú decides, pero en este artículo te dejo claro el peligro de una sola corrección.
Contrates lo que contrates, asegúrate de hacer esto para pagar lo menos posible.
La experiencia de que te corrijan duele un poquito, aviso. Pero no te preocupes, tras superar las 5 etapas del duelo del escritor novel, estarás encantado.
Y recuerda que una buena corrección no bastará si pasas por alto este detalle.

La última fase de la corrección antes de llevar el libro a imprenta es revisar las galeradas. Si no sabes lo que son ni qué hay que mirar, te lo explico de forma muy sencillita aquí.
Lo mejor es contratar a un buen maquetador, porque dejar el texto bonito es más complejo de lo que parece. Y, si no te lo crees, mira las conversaciones secretas entre una correctora y un maquetador:

¿Merece la pena que me presente a un premio literario?
Más dudas de escritores noveles: ¿es posible ganar un premio literario? Yo creo que sí, y Vicente Marco (escritor, profesor de escritura creativa, jurado de premios literarios y ganador de muchos de ellos) también.
Ganar un premio literario puede ser una buena forma de abrirse camino, pero para conseguirlo tienes que presentar un texto que merezca la pena. Así que ten en cuenta qué errores no debes cometer en los concursos literarios.
Uno de los premios más apetecibles para los autopublicados es el de Amazon. Raquel G. Osende desmintió algunos de los mitos que circulan sobre este galardón.
¿Mandar mis relatos a revistas literarias me ayudará en mi carrera de escritor?
Toni Cifuentes fue colaborador de la revista TALES y en este artículo contó el caso de J. D. Salinger para animarte a hacerlo, además de explicar cómo conseguir que te publiquen.
¿Autopublicación o edición tradicional?
Esa es la mayor duda de los escritores noveles hoy en día. Publicar en Amazon parece sencillo, pero ¿sirve para algo? Bueno, no es un camino de rosas, pero tienes sus ventajas para los escritores noveles.
Antes de tomar tu decisión, lee esta entrevista de Rolly Haacht, en la que confesó qué errores cometió cuando autopublicó por primera vez.

¿Temes que autopublicar te estigmatice para siempre? De eso nada. Incluso te puede ayudar a que las grandes editoriales se fijen en ti.
Otra opción es contactar con un agente literario, que te puede abrir las puertas de las editoriales medianas y grandes.
También puedes probar a contactar tú directamente con una editorial. Quizá sea complicado que, de primeras, una grande apueste por ti, ¿por que no intentarlo con una pequeña? El editor de la extinta editorial Boria contó cómo contactar con editoriales pequeñas y que te hagan caso.
Pero dejó claro qué puedes esperar de una editorial pequeña y habló sin tapujos de las bambalinas del sector editorial.

Si ves que las editoriales no terminan de interesarse por ti, no te preocupes y autopublica. A mí me costó mucho tomar esa decisión, pero ahora estoy encantada.

Aunque reconozco que he cometido errores.
Lo importante es que al final sean los lectores los que se interesen por tu libro. Si has creado una buena historia, no descuides tres aspectos fundamentales. El primero: la sinopsis.
Segundo, el título.
Y, en tercer lugar, la cubierta, que será lo primero que llame la atención a los lectores.

¡No me atrevo a enfrentarme a lectores y escritores!
¿Estás preparado para publicar tu novela? ¿Seguro? Puede que te sientas muy a gusto escribiendo en tu habitación, pero no te atrevas a mostrarlo al mundo por temor a defraudar o por temor a hablar de ti y de tu obra en una sala llena de gente. Si te sientes así, es bastante probable que seas una persona introvertida, pero esa forma de ser está llena de fortalezas que te servirán en tu carrera literaria, así que no las desaproveches.
Si temes quedarte en blanco a la hora de firmar tu libro, no te preocupes: otros escritores han pasado por eso antes que tú y te dan sus trucos para escribir una dedicatoria inolvidable.
¿Quieres leer más artículos sobre dudas de escritores noveles?
Espero que esta guía de artículos sobre escritura y corrección te sirva para solucionar tus dudas de escritor novel. Seguiré hablando sobre todos aquellos temas que te ayuden a evolucionar como escritor tanto en este blog como en mi newsletter. Suscríbete clicando en la imagen de abajo para no perderte nada.






























































No Comments
Responsable: Esther Mateos • Finalidad: gestionar los comentarios • Legitimación: tu consentimiento • Destinatarios: los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa (proveedor de hosting de relatosmagar.com) fuera de la UE. Ver política de privacidad de Webempresa • Derechos: podrás ejercer tus derechos de acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos, entre otros derechos • Información adicional: Aviso legal y política de privacidad